Dos duras paritarias contra reloj

Dos duras paritarias contra reloj

Las utilidades de bancos y cerealeras y aceiteras se encuentran en el escalón más alto del bloque empresario. Los gremios que van a paritarias con estos sectores mantienen una fuerte demanda salarial, que choca con la pauta que busca el Gobierno.

Las discusiones salariales de bancarios y aceiteros siguen estancadas, mientras ambos gremios despliegan medidas de fuerza. Los representantes del gremio de los bancarios se reunieron ayer con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, de cara a un nuevo encuentro con los empresarios que tendrá lugar hoy, en la sede de la cartera laboral, mientras se complete la segunda jornada de paro bancario. Los aceiteros llevan 23 días consecutivos de cese de actividades. A pesar de que existe un principio de acuerdo entre el gremio y las cámaras empresarias, que implica una mejora en los ingresos del 36 por ciento, el Gobierno puja para que los aumentos salariales se ubiquen alrededor de la pauta del 27-28 por ciento.

“Si mañana a la mañana –por hoy– no hay solución, vamos a ver qué medida tomar”, advirtió el secretario de prensa de la Bancaria, Eduardo Berrozpe. La última oferta de las cámaras que nuclean a las entidades financieras llegó hasta el 27 por ciento, un alza de 3 puntos frente al escenario de partida. Sin embargo, la cifra es insuficiente para el gremio, que reclama una mejora superior al 30 por ciento y, además, una compensación para los trabajadores que son alcanzados por el Impuesto a las Ganancias. El gremio basa su reclamo en la elevada rentabilidad de los bancos.

“Llevamos 146 días esperando un aumento mientras tanto estamos trabajando por dos tercios de lo que nos corresponde. Los banqueros ganaron un 56,7 por ciento más que en el ejercicio anterior, no hay motivos para que no den el aumento que deben dar y, si el ministro de Economía quiere disciplinar a alguien, que lo haga con los formadores de precios”, agregó Berrozpe. Para agregar presión al reclamo, los bancarios organizaron un paro total de actividades. Por eso los bancos públicos y privados de todo el país no atendieron al público ayer y tampoco lo harán hoy. La medida de 48 horas provocó escasez de dinero en los cajeros, ya que no hay reposición de billetes desde el fin de semana.

A raíz de la organización gremial, la relevancia del sector financiero para la actividad económica y las enormes ganancias que sistemáticamente obtuvieron las empresas, los trabajadores bancarios a lo largo de los últimos años recibieron aumentos salariales por encima de la inflación y del promedio de las paritarias. En las paritarias bancarias de 2014 se acordó una suba del 29 por ciento junto a sumas no remunerativas por única vez por 7100 pesos, desagregadas en una compensación de 1600 a principio de año y el pago de una bonificación de 5500 pesos en noviembre. A comienzos de este año el sector cerró un anticipo a cuenta de futuros aumentos, pero luego las conversaciones con la patronal se estancaron.

Otro sector con elevada rentabilidad empresaria, fuerte organización gremial y estancamiento en las paritarias es el aceitero, que lleva 23 días consecutivos de paro. En la negociación existe un principio de acuerdo entre el gremio y las cámaras empresarias que implica una mejora en los ingresos del 36 por ciento. Esa incremento fijaría un mínimo salarial de 14.300 pesos por mes a partir de abril. El Ministerio de Trabajo se opone a validar esos términos, ya que junto con el equipo económico pretende que los aumentos salariales se ubiquen alrededor de la pauta de referencia del 27-28 por ciento. El titular de la cartera laboral, Carlos Tomada, se reunió ayer con la representación sindical para buscar fórmulas alternativas para aplicar los aumentos y de esa forma destrabar el conflicto.

Las exportadoras aceiteras muestran apremio para cerrar la negociación. Aseguran que hay más de 90 barcos en los puertos santafesinos a la espera de carga, que pagan aproximadamente 25 mil dólares diarios de multa. Según cálculos realizados por el gremio, las empresas pierden tres millones de dólares diarios al no embarcar. Desde el sector exportador advierten al Gobierno que la extensión del conflicto puede afectar la liquidación de divisas, mientras que las empresas dedicadas al fraccionamiento para el mercado interno y supermercadistas sostienen que el abastecimiento puede verse afectado. En el Gobierno no desconocen esos avatares, pero los equipos de Trabajo y Economía están abocados a consolidar acuerdos salariales en la línea de la pauta de referencia marcada la semana pasada en los convenios para metalúrgicos, comercio, construcción y administración pública.

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