Duro enfrentamiento entre trabajadores de Alpesca y camioneros en la Ruta Nº 3

Duro enfrentamiento entre trabajadores de Alpesca y camioneros en la Ruta Nº 3
Tras la asamblea celebrada en la tarde del lunes, donde el gobernador de la provincia, Martín Buzzi, ofrecía un monto de 4.500 pesos en dos días y 4.000 de subsidio por mes hasta tanto se solucionara el conflicto a cambio de la paz social, los trabajadores no aceptaron la propuesta y volvieron a las rutas.

Tras toda la noche cortando el paso a los camiones procedentes tanto del sur como del norte del país, se generaron distintos enfrentamientos durante la madrugada. Los camioneros, molestos por la situación, intentaron dialogar con los trabajadores, sin embargo se encontraron con la negativa al dialogo y las cosas pasaron a mayores. “Estaban borrachos y cuando quisimos hablar con ellos nos contestaron con insultos y agresiones. A mí me tiraron una goma prendida fuego debajo del camión, a un colega lo arrinconaron para pegarle, a otro lo querían bajar del camión para bajarle los dientes. Es una locura lo que están haciendo” manifestó uno de los camioneros varados hace más de diez horas.

Por su parte, los obreros de Alpesca manifestaron que el conflicto se dio porque los camioneros no entienden los motivos del paro, a lo que éstos dijeron que no tienen problema en apoyar la medida pero bajo otras condiciones. “Les dijimos que nos podemos sumar al corte, pero que cada una hora liberen aunque sea diez camiones para no estar tantas horas en la ruta. Sin embargo solo nos insultaron. Podríamos quedarnos y decir que pedimos aumento y apoyar, pero ellos no entran en razones. No tenemos la culpa de lo que a ellos les está pasando”, dijeron.

Tras varias horas de discusión, y con los ánimos caldeados luego de los hechos producidos en la madrugada, los camioneros decidieron que si ellos no podían pasar, no lo haría nadie. Esto generó nuevas discusiones pero con los automovilistas, que podían circular por el corte de Alpesca, pero se veían impedidos de pasar por el de los camioneros. “Venís viajando y te encontras con dos cortes, unos dicen una cosa otros dicen otra. Los camioneros dicen ser víctimas al igual que nosotros y como ellos no pasan no dejan pasar a nadie. No sé quién les dijo que ellos tenían que ser los justicieros” afirmó Eduardo, un automovilista que intentaba llegar a la ciudad de Trelew.

Trabajo policial

Mientras la incógnita de lo que sucedía permanecía y la tensión iba en aumento, desde las fuerzas de seguridad la respuesta era totalmente nula. Humberto González, Jefe de la Unidad Regional Puerto Madryn, no tuvo éxito en la mediación entre los trabajadores de Alpesca y los camioneros. Se paseaba con la ley para explicarle a ambos bandos lo que correspondía hacer en esos casos, sin embargo la decisión de actuar nunca llegó. Los camioneros le pedían que dialogue con los de Alpesca para que permitieran el paso de camión es cada una hora, y éstos últimos que convenciera a los camioneros de despejar la ruta para que circulen los vehículos particulares.

Cansados de la situación, un grupo de 30 trabajadores de Alpesca partieron rumbo al encuentro con los camioneros. En el camino los efectivos policiales les pedían a los automovilistas que corrieran sus autos hacia la banquina ya que el enfrentamiento entre ambos sectores era inminente y se intentaba resguardar a las familias que nada tenían que ver en el conflicto.

Enfrentamiento

Una vez llegados los trabajadores al lugar del corte que protagonizaban los camioneros, se acabaron los diálogos y se trenzaron a los golpes. Uno de los manifestantes se acercó a un efectivo y lo increpó culpándolo de lo que iba a acontecer. “Te dijimos que si no hacían algo íbamos a despejar la ruta nosotros y no nos hicieron caso, ahora ustedes son responsables de esto” expresó. Luego de ello las agresiones no tardaron en llegar. Daniel Meza, secretario progremial del STIA, guiaba a los trabajadores al encuentro. Luego de algunos gritos una piedra de gran tamaño voló por sobre la cabeza de los manifestantes hasta dar con el parabrisas de uno de los camiones y fue el detonante de lo que vino en consecuencia.

Tras el primer golpe todo se convulsionó. Las piedras comenzaron a volar, los trabajadores con barras de hierro en sus manos golpeaban los camiones buscando destrozarlos. Las botellas de alcohol caían muy cerca de los periodistas que cubrían el conflicto y los vehículos particulares buscaban huir. Por su parte, los camioneros solo atinaron a ingresar a los camiones, donde en algunos casos esperaban sus familias, y acelerar para salir del lugar, esto provocó que el peligro sea mayor ya que los vehículos de transportes tomaron gran velocidad y circulaban por la banquina haciendo que los autos allí estacionados temieran por su seguridad.

Si bien no se lamentaron víctimas del enfrentamiento, los daños materiales fueron muchos. “Lo que hace la policía es que los trabajadores nos enfrentemos a otros trabajadores. Si tiene que morir alguien va a morir, pero va a ser la responsabilidad del gobernador de la provincia. No puede ser que tengamos que llegar a esto para que nos escuchen” destacó Daniel Meza.

Posible tregua

Anoche, al cierre de esta edición se realizó otra asamblea en la ruta y se acordó liberar 5 camiones por hora. Las colas de unidades de transportes de cargas supera los 3 kilómetros, y se vivían momentos de máxima tensión, al tiempo que los trabajadores de Alpesca ratificaron que permanecerían durante toda la noche, y hoy prevén entregarle al gobierno una “contrapropuesta” al pedido de paz social.

Los obreros enrolados en el STIA aceptarían levantar las medidas de fuerza, cobrar 4.500 pesos, pero quieren que dentro de un mes, se presente la “solución definitiva” para Alpesca. Del mismo, modo exigen que se lleve por la fuerza pública a Federico Otero y Omar Segundo a la Secretaría de Trabajo para que expliquen quienes son los dueños en la actualidad de la compañía.

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