“La ecuación IPAUSS es insostenible”

El ex ministro de Economía de Economía Rubén Bahntje consideró que para garantizar la sustentabilidad del sistema previsional de los estatales fueguinos resulta impostergable realizar reformas al régimen jubilatorio. 

Sostuvo que es la única manera de garantizar que los actuales jubilados sigan cobrando su haber de pasividad y que aquellas personas que hoy ingresan a  la administración pública tengan la certeza de que van a poder jubilarse.Ante la imposibilidad fáctica de sostener económicamente un sistema “que jubila a los 45 años cuando la expectativa de vida es de 75 años” Rubén Bahntje insistió, como lo hizo cuando se desempeñó  como ministro de Economía de la gestión Ríos, en la imperiosa necesidad de introducir modificaciones al régimen jubilatorio que garanticen la sustentabilidad del sistema previsional de los estatales fueguino por lo menos por los próximo 40 años. 

Si bien reconoció que el incumplimiento en el pago de las contribuciones patronales no ha hecho más que agravar la situación económica-financiera del Instituto de la Seguridad Social, interpretó que el problema de fondo está directamente vinculado con la vigencia de una legislación que “rompió el principio de solidaridad intergeneracional” que de alguna manera viene a garantizar que el aporte de los trabajadores en actividad sostenga la prestación de pasividad de aquellos que se han jubilado. 

Sostuvo que esa situación no es algo nuevo, ya que en 1992 –durante la gestión gubernamental de José Estabillo- se alertaba que el sistema jubilatorio se encaminaba al colapso. “En ese entonces con una relación de 10 o 12 activos por cada jubilados ya se sostenía que la relación de recursos era de 2 a 1. Por cada 2 pesos que ingresaban como aportes al sistema salía 1 en jubilaciones, y desde ese momento hasta ahora se hizo todo lo que no se tenía que hacer, como la aprobación de la ley 460 (que posibilitó la jubilación de jueces con escasos años de aporte a la caja provincial pero con altos haberes de pasividad ) o los 25 inviernos (que posibilitó el ingreso a la pasividad de  trabajadores  de 45 años de edad) ”, apuntó. 

Aportó también otros datos estadísticos que, a su entender resultan claramente demostrativos de las distorsiones que afectan la sustentabilidad del régimen actual. “Según los censos, entre el año 2000 y el 2010 la población de Tierra del Fuego creció cerca de un 40%. En ese mismo período el empleo público, megapase mediante, creció en un 90% pero la población de jubilados creció en esos 10 años en un 350%”, agregó que desde 2005 –año de sanción de la ley 676 de reconocimiento de la deuda histórica con el sistema previsional- “se pasó de cerca de 700 jubilados a más de los actuales 5.000 jubilados”, con el agravante de que muchos de esos pasivos cobran sus jubilaciones por mucho más años que los aportados a la Caja. Como caso paradigmático refirió el del ex juez de la Corte Tomas Hutchinson que “aportó por 5 años y ya lleva 15 jubilados, por lo que  ya se llevó unas cuantas veces lo que aportó, lo que implica que para sostener esa jubilación se está afectando la plata de muchos otros aportantes”. 

A los datos sobre crecimiento del número de jubilados aportados por Bahntje a Radio Nacional Ushuaia se sumaron los que suministro a esa misma emisora la Presidenta del IPAUSS Ana Villanueva, que señaló que para el pago de las jubilaciones del mes de abril se erogaron 139 millones de pesos, que en junio fue de 150 millones y para cancelar las de julio la cifra se elevó a 165 millones de pesos. Agregó que en la actualidad hay iniciados 700 trámites jubilatorios, de los cuales  250 ya fueron concedidos, pero que para tornarse efectivos resta que el interesado formalice su renuncia.

En base a estos datos duros afirmó que “si no cambiamos nada va a seguir pasando lo que se proyectó que iba a pasar, porque hay dos estudios actuariales que anticipaban los que iba a suceder” si no se introducían cambios a la normativa previsional. 

Bahntje cuestionó la postura manifestada por muchos dirigentes sindicales que se oponen a avanzar en cambios a la ley de jubilaciones, lo que a su entender puede entenderse desde una perspectiva muy personalista, “la de ganar tiempo para que puedan jubilarse en las actuales condiciones, a los 45 o 50 años” y con cierto pensamiento mágico de que “de alguna forma después la plata para que le paguen su jubilación va a aparecer”. 

Dijo que por acción u omisión “se llegó a un punto tal de perversidad que hoy hay que afectar recursos asistenciales para pagar jubilaciones, muchas de ellas de jueces que en su vida activa no aportan a la obras social del IPAUSS pero que ahora  para pagar esa jubilación se deben sacar recursos de la obra social poniendo en riesgo a los más desprotegidos”.

Consideró que son “los legisladores los que tienen la responsabilidad de tener una mirada al largo plazo para proyectar un IPAUSS sustentable para los próximos 40 años”. Dijo que la reforma no se puede demorar mucho más, por cuanto señaló que las modificaciones deben darse de manera gradual “y eso implica que el déficit actual se va a mantener durante un tiempo”. 

VOLVERSUBIR

Comentá la nota