Empleados de una metalúrgica expresaron su protesta y hartazgo

La esquina de Santa Fe y Dorrego de Rosario fue escenario ayer de una manifestación, en señal de protesta y hartazgo, de los trabajadores de la empresa metalúrgica Allocco SA, de Villa...
La esquina de Santa Fe y Dorrego de Rosario fue escenario ayer de una manifestación, en señal de protesta y hartazgo, de los trabajadores de la empresa metalúrgica Allocco SA, de Villa Gobernador Gálvez, que luchan por el sostenimiento de su fuente de trabajo —la que permanece cerrada desde hace tiempo—, y por el pago de sueldos atrasados .

Los obreros de Allocco SA. vienen desarrollando una larga lucha sin resultados claros a la vista y hasta el referente gremial de los trabajadores, Sergio Ruiz Moreno, reflejaba ayer su desasosiego ante la falta de definiciones por parte de la patronal y del propio Ministerio de Trabajo: "Esto se va a la quiebra", expresó sin eufemismos en diálogo con LaCapital el sindicalista de esta empresa con sede en Villa Gobernador Gálvez y sucursal en Brasil, en la que se desempeñan casi 140 asalariados.

El sindicalista hacía referencia a la atmósfera pesimista que reinaba ayer en torno a la reunión mantenida y de la que "en limpio no sacamos nada", según señaló.

"Todo esto es muy extraño. Informalmente, todas las partes involucradas en el conflicto —la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Rosario, el Ministerio de Trabajo de la provincia—, se refieren a una posible quiebra, y eso es algo que no se entiende, porque esta es una de las pocas fábricas del mundo que produce piezas y maquinaria para la industria aceitera, una industria en la que las cosas andan más que bien", destacó Ruiz Moreno.

El derrotero. Los antiguos fundadores de Allocco vendieron hace años la fábrica a la empresa belga Demest Ballestra, competidora en el rubro, y desde el sector de los trabajadores se especula con que la firma extranjera es la que impulsa su cierre. Los belgas habrían a su vez revendido la compañía a un empresario de apellido Markous, de Buenos Aires, quien a los pocos meses se presentó en convocatoria de acreedores y dejó de abonar los sueldos.

Para Ruiz Moreno, la continuidad laboral es lo importante, y consideró que la deuda laboral, que oscila entre los 4 y 5 millones de pesos, se puede negociar a cambio "de que aparezca la mínima inversión necesaria de menos de dos millones de pesos para adquirir insumos y la planta vuelva a funcionar". Pero esa voluntad "no se percibe. Quizás alguien está especulando con comprar la empresa quebrada por dos pesos y reducir drásticamente sus costos", expresó finalmente.

Los trabajadores de Allocco SA decidieron cortar el pasado 5 de agosto los accesos a Villa Gobernador Gálvez en Circunvalación en los ingresos por Ayacucho, en reclamo por la falta de pago de los sueldos desde hace cuatro meses. Los 140 empleados de la fábrica de maquinaria para la industria aceitera reclaman el pago de unos 24 mil pesos que les deben de salarios y aguinaldo a cada uno, además de la promesa incumplida por la empresa de abonar mil pesos a modo de adelanto.

Finalmente, el gremialista expresó su repudio al hecho de que la empresa ni siquiera cumplió los compromisos de pago establecidos en el caso de unos 20 retiros voluntarios que se registraron.

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