La CGT espera a Cristina para cobrar $ 1.000 millones de las obras sociales

Es una parte de los $ 6.000 millones que les corresponden para tratamientos caros.
Un único tema provoca tensiones en la sólida alianza entre la administración de Cristina Kirchner y la CGT que conduce Hugo Moyano: los alrededor de 6.000 millones de pesos que el Gobierno le adeuda a las obras sociales sindicales . Es más: fuentes de la central sindical reconocieron a Clarín que entre la Presidenta y el camionero “no hay química”. Y que colabora a que la relación sea tirante el hecho de que en cada oportunidad que se le presenta, Moyano le recuerda el tema y pide alguna solución por ese monto millonario.

Antes de partir de gira a Oriente Medio, Cristina recibió al jefe de la CGT y volvió a escuchar su reclamo. La novedad fue la respuesta que le dio: le prometió que a su regreso autorizaría el reintegro de 1.000 millones de pesos a las obras sociales , según dijeron cerca del dirigente camionero.

La Presidenta aterrizará en el país hoy y hasta ahora en la CGT no tuvieron ninguna confirmación oficial de cómo ni cuándo se concretaría el reintegro.

Un gremialista de trato cotidiano con Moyano comentó: “Hay que esperar que vuelva Cristina para ver qué pasa. Pero la verdad es que a esta altura ya no lo veo como demasiado posible”.

Los cerca de 6.000 millones de pesos que se le adeuda a las obras sociales sindicales están acumulados en un Fondo Solidario de Distribución que administra el Ministerio de Economía. La cuenta corriente está radicada en la casa central del Banco Nación.

Ese fondo se forma con un porcentaje –varía entre el 10 y el 20%, según el nivel salarial– de todos los aportes sociales de los trabajadores y empleadores. El dinero que se recauda tiene como finalidad apoyar a las obras sociales en los tratamientos de alta complejidad y cubrir los gastos administrativos de la Superintendencia de Servicios de Salud. “En caso de existir, el excedente de ese fondo debe ser reintegrado a las obras sociales”, explicó a Clarín el titular de una obra social sindical. Y agregó: “No hay duda de la legitimidad de nuestro reclamo. El dinero que se está quedando el Gobierno son aportes de los trabajadores y tienen que ir a sus obras sociales”.

En 2010, las cajas sociales recaudaron en total 19.609 millones de pesos.

Y se estima que el Fondo Solidario de Distribución recaudó alrededor de 3.500 millones de pesos. En ese periodo, los gastos en tratamientos de salud de alta complejidad y los de la Superintendencia sumaron 1.122 millones de pesos. En otras palabras: sólo el año pasado el Gobierno se quedó con casi 2.400 millones de pesos que las obras sociales consideran propios. Ese monto se sumó al resto del dinero excedente del Fondo Solidario que desde hace años el Gobierno no reintegra.

“La última estimación que hicimos es que nos adeudan 6.000 millones de pesos en total”, explicó el secretario general de un sindicato que además preside la obra social de su gremio.

De acuerdo a ese sindicalista, los excedentes del fondo deben redistribuirse de manera anual y de forma equitativa entre todas las obras sociales siguiendo una serie de variables (cantidad de afiliados, salario de los aportantes y cantidad de jubilados que atiende esa obra social). Sólo a OSECAC, la obra social de los empleados de comercio, le corresponderían más de 250 millones de pesos.

En las obras sociales sostienen que necesitan de esos fondos para atender los mayores costos de la salud, en especial de todos aquellos que no figuran en el Programa Médico Obligatorio

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