Los estacioneros lograron un 36% de suba y piden el aval del Gobierno

El gremio, que responde a la CGT de Barrionuevo, excedió el porcentaje de referencia de Trabajo
El pedido de moderación activado desde el Gobierno no tuvo hasta ahora demasiado eco entre los gremios. Lejos del aumento de referencia que se sugiere desde los despachos oficiales, que sería de un 25%, el Sindicato de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio (Soesgip) acordó ayer una suba anual de 36% a pagarse en tres cuotas.

Pese al acuerdo con las cámaras empresarias, el jefe del Soesgip, Carlos Acuña, duda de que el Ministerio de Trabajo ratifique su convenio. "Esta vez la paritaria se resolvió de forma sencilla porque el sector nuestro tuvo aumentos. Ahora el único problema es que el Gobierno lo homologue. Si dicen que las paritarias son libres, deberían hacerlo", dijo Acuña a LA NACION.

El acuerdo salarial, que beneficiaría a 60.000 empleados de estaciones de servicio, se pagará de la siguiente forma: un 19% a partir de abril; un 10% en julio, y el 7% restante, en enero de 2015. Además, habrá tres pagos de $ 400 (no remunerativos) en los tres últimos meses del año.

"Los 400 pesos no remunerativos de diciembre se trasladan al sueldo básico. Esto representa el 7% de la última cuota que completa el 36% del aumento anual", explicó Acuña, un dirigente que políticamente juega con el Frente Renovador de Sergio Massa y que integra la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo .

Con ánimo de moderar los reclamos sindicales y evitar desbordes, el Gobierno intentó sin éxito la semana pasada garantizar "una firma generalizada" de diez paritarias en torno a un 25%. La apuesta era dar un golpe escénico y establecer ese porcentaje como cifra de referencia. Hasta ahora, los únicos gremios que aceptarían la propuesta oficial serían la Uocra y los estatales de UPCN, integrantes de la CGT más cercana a la Casa Rosada. Y ya hubo una excepción entre el sindicalismo opositor: el gremio petrolero de Neuquén, La Pampa y Río Negro, alineado con Hugo Moyano, cerró un alza de 25% más una suma extra de $ 3000.

El grueso del sindicalismo opositor más dos organizaciones de la CGT oficialista se congregarán mañana en la sede central obrera de Azopardo para activar un plan de lucha. Será el germen de un posible paro nacional. En este espacio coinciden Moyano, Barrionuevo y un amplio sector de sindicatos vinculados al transporte.

"Pediremos por paritarias libres, por los jubilados y por los fondos de las obras sociales", señaló Acuña. Él y el moyanista Juan Carlos Schmid avanzan en la elaboración de un documento sobre el rol de los gremios ante la devaluación y la inflación..

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