La UOM, en estado de alerta

La UOM, en estado de alerta

El sindicato metalúrgico advirtió la difícil situación de las empresas del sector. Temen despidos en la fábrica EITAR, donde ya se produjeron suspensiones. También hay procupación por el futuro de Raimat; los operarios conformarían una cooperativa

La seccional Quilmes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) se encuentra en estado de alerta por conflictos en dos empresas en el distrito.

Los trabajadores de la empresa EITAR cortaron, el lunes, la rotonda de Pasco, por más de cien suspensiones, que consideran fraudulentas y la amenaza de 150 despidos. Raimat, luego de meses de conflicto, con los empleados sin cobrar, analizan crear una cooperativa para seguir en funcionamiento.

 Los conflictos salieron a la calle el lunes. Los trabajadores de la firma EITAR, un fabricante de accesorios para artefactos a gas de Bernal Oeste, decidieron cortar la Rotonda, en el cruce de Pasco y Camino General Belgrano.Desde hace diez días la empresa suspendió a 101 un trabajadores, según explicó Marcelo López, uno de los delegados de la comisión interna "de forma fraudulenta", porque argumenta que no hay razones para las suspensiones. Eso se dio en un marco de dos quincenas sin cobrar y con una amenaza latente de 150 despidos, el 50 por ciento del personal de la fábrica, porque según le explicaron a los trabajadores "no es rentable".

 El delegado calificó la situación de "caótica" y aseguró que los dueños "se borraron" y no participaron de las reuniones con la comisión interna. Desde la UOM Quilmes adelantaron que pedirán una reunión con el directorio de la firma para las próximas horas con el secretario general de Quilmes, Francisco Gutiérrez. Buscan además poder conseguir una reunión con el Ministerio de Industria. Y se quejaron que la empresa "ajusta sobre los trabajadores y no sobre su rentabilidad". 

Raimat

Por otra parte, la firma Raimat puede desaparecer en los próximos días. Los cien trabajadores de la empresa hace meses que no cobran, aunque aseguran que todavía tienen trabajo. Junto con la UOM buscan inversores para mantener la planta en funcionamiento aunque adelantaron que si en los próximos días no hay respuestas irán hacía una salida como cooperativa de trabajo.

El conflicto en la empresa, también de Bernal, no es nuevo. El último antecedente data del año pasado cuando el Concejo Deliberante de Quilmes declaró el predio de utilidad pública y sujeto a confiscación, para salvar, en ese momento, los puestos de los 90 trabajadores directos y los 50 indirectos.

Ya en ese momento se habló de generar una cooperativa para salvar la empresa pero no avanzó en el tema. La empresa había ido a la quiebra por una deuda generada hace varios años y judicializada en San Luis, donde un tribunal de esa provincia pidió el remate de todos los bienes de la metalúrgica. 

El pedido al HCD local había sido enviado por el ejecutivo, en ese momento a cargo de Francisco Gutiérrez. Sin embargo, de septiembre a esta parte no cambió demasiado en la vitalidad de la empresa y solo se acrecentó el adeudamiento del pago de los salarios con los trabajadores.  

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