"Estamos más tranquilos, podemos seguir viviendo de nuestro trabajo"

Los trabajadores de la planta de Anguil trabajan hoy limpiando la fábrica y preparando las líneas para reanudar la producción. “El desalojo parecía inminente. Pero íbamos a resistir", confió Cristian, después de los momentos de tensión del día anterior.
Los ocho trabajadores de la ex planta de Consommé, trabajan desde las primera horas de hoy en la limpieza de la planta de Anguil, removiendo los restos de las cubiertas quemadas y preparando las líneas de la fábrica para reanudar la producción.

“Estamos mucho más tranquilos”, susprió Cristian, uno de los empleados que estuvo al frente de la toma de la planta, a la vera de la ruta 5, durante las tensas jornadas de martes y miércoles. Ayer, con el fracaso de la conciliación entre los empresarios y la orden de la jueza María Elena García de ejecutar el desalojo con la policía, tomaron la decisión de resistir.

“En un momento fue my tenso. Parecía que era inminente el desalojo. Ibamos a resistir, obviamente. Después se empezaro a mover los abogados, los gremios, el pueblo, y empezaron a llegar buena noticias. Y acá estamos”, sintetizó.

Con la suspensión del desalojo, ya entrada la noche del miércoles, llegó el alivio y los festejos. “Ya estamos en la planta. Podemos empezar a trabajar”, contó a El Diario, alegre, Cristian.

“Vamos a seguir. Los dueños siguen estando, se normalizó todo. Igual, el problema que tienen ellos (el litigio con el dueño anterior de la planta), va a seguir por otro lado. Pero el objetivo que teníamos nosotros se ha cumplido, era permanecer acá en la planta y poder seguir viviendo de nuestro trabajo”, señaló.

Cristian mencionó que en la actualidad hay 8 opearios trabajando en la fábrica que se reactivó en octubre del año pasado. “Pero depende, cuantos más camiones sigan entrando, la producción crecerá y se van a ir habilitando las otra líneas. Cuando la fábrica esté a full, seguramente va a haber 50 puestos de trabajo, tranquilamente”, dijo.

Los días previos al conflicto, la fábrica sacaba dos camiones de leche en polvo por semana. “Si no se hubiera armado este lío, esta semana teníamos tres. Iba repuntando”, contó Cristian.

La planta trabaja con un consorcio de fáricas lecheras de la provincia, que proveen a la ex Consommé, la firma “Colonia Lechera Modelo”. En la planta se realiza el secado del producto y se saca leche en polvo.

Un juzgado civil porteño había ordenado el desalojo de la planta por el litigio por la supuesta deuda que el dueño anterior reclama a los actuales propietarios, los empresarios riocuartenses Sergio Prieri y José Clérici. La jueza civil Nº 2, María del Carmen García, tenía que vehiculizar el desalojo.

Ante la movilización de los trabajadores, resolvió suspender la orden y envió el expedidente de vuelta a Buenos Aires para que el juzgado “reconsidere la medida”, según informó el abogado de los trabajadores, Javier Torroba.

Según Torroba, el juzgado porteño no habría tenido en cuenta en la medida cautelar que la fábrica se reactivó.

La fábrica se inauguró en 1996 con la presencia del ex gobernador Rubén Marín. Se cerró en 2005. Después de dos años de abandono, D’esposito la vendió a los empresarios de Río Cuarto.

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