Estatales amenazan a Jorge con bloquear accesos al Autódromo

Las protestas de los estatales ponen en peligro la inauguración del autódromo ciudad de Santa Rosa, y la posibilidad de que "clausuren" los tres accesos empieza a surgir como factible y pondría en riesgo la fecha de Turismo Carretera prevista para la ocasión.
La idea comenzó a germinar durante el fin de semana último, y ayer en las distintas asambleas el tema se hizo presente y empezó a tomar forma. Los empleados públicos que participan de esos encuentros se quejan por los "aprietes" que llevan adelante los jefes de distintos sectores, y los gremialistas sienten que el Gobierno apuesta al desgaste con los descuentos de haberes.

"Vamos a pegarle a Jorge donde más le duela", decían ayer algunos de los manifestantes, y hubo sindicalistas que empezaron a planear cómo sería la "toma" que están proponiendo en una obra que para el gobernador resulta absolutamente trascendental. En principio la idea sería movilizar hasta cada entrada al autódromo a varios centenares de estatales que impedirían el ingreso al circuito.

Como se sabe, la Asociación Corredores de Turismo de Carretera previó la penúltima fecha de su campeonato para el 11 de noviembre -las pruebas comenzarían dos días antes- cuando se iba a realizar la inauguración oficial de la obra.

Autódromo y escraches.

El gobernador Jorge se ha mostrado particularmente entusiasmado con el autódromo internacional que se levantó a pocos kilómetros de Santa Rosa -en cercanías de Cachirulo- y dado que existe un serio compromiso con las autoridades del automovilismo nacional, sólo pensar en una manifestación que pudiera desteñir lo que se piensa como una fiesta -o en el peor de los casos tener que postergarla- naturalmente debe provocar urticaria en la epidermis gubernamental.

En las asambleas realizadas en las últimas horas se prometió profundizar las medidas de fuerza y hoy por la tarde está previsto un nuevo corte de ruta.

Ceferino Riela, del Sindicato de Empleados Judiciales, anunció ayer que "se van a realizar escraches en viviendas de funcionarios que estén persiguiendo compañeros". Sostuvo que los escraches se van a realizar en forma sorpresiva y en los barrios de los funcionarios, para que sus vecinos de General Pico o Santa Rosa se enteren cómo se manejan (los funcionarios) en democracia". Ayer los estatales se refirieron a Leonardo Villalba, de la Dirección de Personal, como uno de los que amedrenta a los empleados.

Riela expresó que ya "hay candidatos para los escraches", y todo indica que además del propio gobernador "están en la lista" Ariel Rauschenberger, Sergio Violo, directores de distintas reparticiones y funcionarios de Personal de Casa de Gobierno. Ayer precisamente los estatales mencionaron a Leonardo Villalba, de esta dependencia, como uno de los que amedrenta a los empleados.

Pedido a diputados.

Aldo Bafundo, de los empleados legislativos, les dijo a sus compañeros que iban a pedir a la vicegobernadora y presidenta de la Cámara de Diputados,"y a los presidentes de los distintos bloques" que intervengan en una suerte de mediación con el Gobierno provincial.

“Está en riesgo la gobernabilidad”, planteó Ortellado

“Lo que me preocupa, es que como ocurrió a comienzos de año, se vuelve a poner en duda la gobernabilidad”. El dirigente del Sitrasap, Carlos Ortellado, dio esta drástica opinión sobre el conflicto entre los estatales y el Ejecutivo Provincial por la recomposición salarial, y expresó su preocupación por la postura oficial de no propiciar el diálogo.

Durante el primer día de paro, de los tres previstos para esta semana por la Intersindical, ayer los empleados y profesionales del hospital Lucio Molas hicieron una “batucada” de protesta por todo el perímetro del nosocomio, evitando así que la manifestación afectara a los internados.

Ortellado destacó que la adhesión a la huelga fue “rotunda”, lo que también se notó en otros hospitales de la provincia. “La gente está muy enojada por cómo se están desarrollando los acontecimientos y la necedad de las autoridades en no escuchar la demanda de los trabajadores; a tal punto es así, que en las asambleas ya nadie habla de los descuentos y las presiones, sí se pide profundizar la protesta”.

“Llamativamente, el gobernador no está midiendo los riesgos que implican la continuidad del conflicto, por eso me atrevo a decir que de persistir lo que se pone en riesgo es la gobernabilidad. Debe haber una reacción del gobierno y darse cuenta de que esto solamente se puede destrabar con el diálogo”, agregó el gremialista.

Los empleados del Molas también difundieron situaciones anómalas en otros centros sanitarios de la provincia, como el caso de una enfermera de Guatraché que tiene nueve años de antigüedad, pero que no está reconocida laboralmente y cobra medio sueldo con un Plan Nacer (que paga Nación) y otro 50 por ciento de la Cooperadora del establecimiento. En los últimos días circula en esa localidad la versión de que su cargo sería ocupado por una persona con cercanía a una legisladora nacional, por lo que la trabajadora quedaría sin ese ingreso. “Estas son las cosas que más rebelan a la gente, que se actúe de esta forma tan autoritaria, con presiones y amedrentando a quienes reclaman por un sueldo digno y mejores condiciones de trabajo”, expresó Ortellado.

Además de las medidas sorpresivas que pueda adoptar la Intersindical en el marco de la protesta, los adherentes al Sitrasap y la Asociación de Profesionales se sumarán a la movilización estatal de mañana, que tendrá como epicentro la Plaza San Martín, a media mañana.

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