Estrada aseguró que no realizó ningún despido

Estrada aseguró que no realizó ningún despido
Unos 80 ex empleados temporarios volvieron a protestar. La empresa aclaró que trabajaron en la temporada alta productiva.
Un grupo de ex trabajadores temporarios volvieron a quemar cubiertas ayer en el ingreso a la planta de la empresa Angel Estrada, ubicada en el Parque Industrial. Se trata de unos 80 trabajadores, cuyos contratos vencieron recientemente y aspiran a ser reincorporados, que son impulsados por el cuestionado Sindicato Gráfico.

En un comunicado, la empresa aseguró que “no está despidiendo empleados de su Planta productiva de La Rioja”, a la vez que aclaró que “todos los años, contrata a un grupo de trabajadores temporarios para el período de más alto nivel de producción cumpliendo con las actuales normativas laborales vigentes”.

En total, Estrada cuenta con 200 personas que trabajan en forma efectiva y en la temporada alta productiva incorpora a “empleados gráficos temporarios”, para satisfacer la demanda. Estos últimos, aclara, gozan de los derechos laborales y previsionales que tienen aquellos que están en relación de dependencia, incluidas las horas extra, más algunos beneficios adicionales.

“Hace más de 30 años estamos reconocidos en la provincia como una empresa seria, apreciada por autoridades y por la población en general. Incluso, en estos momentos, estamos llevando a cabo distintas acciones y programas de responsabilidad social en coordinación con varios ministerios del gobierno de la provincia”, afirmó la empresa.

A su vez, expresó que “nuestra intención es continuar ofreciendo trabajo a empleados temporarios durante los meses que la necesidad productiva emergente de las demandas del mercado lo establezca”.

Finalmente, manifestó en tono de advertencia que “deseamos poder continuar produciendo en la Provincia si es que otros intereses, ajenos a la empresa, a los trabajadores y a la propia comunidad, no lo impiden”.

Postura sindical

Por su parte, el Sindicato Gráfico señaló que la empresa no concurrió a una audiencia de conciliación que estaba prevista y que ratificó su decisión de no continuar con los contratos mediante la presentación de una nota ante la Secretaría de Trabajo. Según el gremio, la patronal se había comprometido a incorporarlos a la planta “pero no cumplió con su palabra”.

Para el Sindicato Gráfico, el encuadramiento temporal de los trabajadores es considerado un “fraude laboral porque las tareas desempeñadas son de carácter permanente e ininterrumpidas, conforme al objeto principal de la empresa que es la producción de cuadernos y repuestos escolares”. La secretaria general del gremio, Cristina Molina Miranday, remarcó que en los últimos días trabajadores con una antigüedad de siete u ocho años estaban negociando con la empresa el pase a planta permanente.

La crisis en el gremio

Cabe recordar que el Sindicato Gráfico que conduce Molina Miranday atraviesa una seria crisis interna, con graves acusaciones que incluso llegaron a la Justicia.

Recientemente, la Agrupación Gráfica Dignidad y Verdad le espetó con particular dureza una serie de irregularidades, al punto de tildarla de “usurpadora” del cargo que detenga en el gremio. Entre otras cuestiones, ese sector le imputó tener “una institución desprestigiada”, con la “sede gremial embargada”.

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