Expectativa por la paritaria nacional docente: gremios piden subas de 35 y 66% y Nación amenaza con dar aumento por decreto

Expectativa por la paritaria nacional docente: gremios piden subas de 35 y 66% y Nación amenaza con dar aumento por decreto
Sileoni se reunirá hoy con los cinco sindicatos con representación federal, que piden entre un 35 y 66% de alza. Capitanich advirtió que, de no haber acuerdo, el Gobierno puede dictaminar un incremento unilateral, como ocurrió en 2013
Mientras varias provincias se anticiparon a las negociaciones con los gremios locales y decidieron alejarse del Ejecutivo al ofrecer mejoras del salario docente por encima del "techo" de 25 por ciento, en la víspera del inicio de la paritaria nacional, el Gobierno avisó que si no hay acuerdo por el "sueldo inicial" de los maestros aplicará un incremento en forma unilateral, que sirva como base para las negociaciones en todo el país, tal como ocurrió el año pasado, cuando decretó una suba del 22%.

Y es que en la cartera educativa nacional, que conduce Alberto Sileoni, aspira a consensuar un alza entorno al 25 por ciento, anual, y pagadero en dos cuotas, según trascendió. Los cinco gremios docentes nacionales ya advirtieron que no lo aceptarán. Sus pretensiones, si bien difieren entre los mismos sindicatos, se ubican muy lejos de la oferta oficial.

La audiencia de hoy será el inicio formal de la paritaria del sector, la cual es la primera de todos los rubros. La cita es en el Ministerio de Educación nacional, a las 14.30. Junto con Sileoni, estarán los titulares de CTERA, el gremio mayoritario, y los cuatro sindicatos del Frente Nacional Docente: Unión Docentes Argentinos (UDA); SADOP (Privados), AMET (Educación Técnica) y la Confederación de Educadores Argentinos (CEA).

Para el Frente Gremial será el segundo encuentro con Sileoni, quien hace quince días, en una reunión de una hora y media en Casa de Gobierno -que estuvo encabezada por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y también participó el ministro de Economía, Axel Kicillof- se le propuso una recomposición del haber mínimo de 23,5 por ciento, la cual fue rechazada de plano por los dirigentes gremiales.

Es que la UDA, que junto con AMET, SADOP y CEA están enrolados en la CGT de Antonio Caló, hizo público su pedido de 61% aumento minutos después de que la presidente Cristinan Kirchner retara por cadena nacional al metalúrgico por sus dichos sobre la realidad económica de la Argentina. En aquella ocasión, dos días antes de la audiencia en la Rosada, informó que pondrá sobre la mesa de discusión elevar el básico a 5.500 pesos, aunque en los últimos días Sergio Romero, titular de UDA, se mostró dispuesto a flexibilizar esa exigencia.

Por su parte, ayer, la secretaria general de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), Stella Maldonado, informó que reclamarán un aumento del 42.27% del salario mínimo docente, además de rechazar una decisión unilateral por parte del Gobierno.

"Necesitamos que el acuerdo paritario tenga vigencia a partir del 1 de febrero, que todo el incremento sea en el primer semestre y que exista una cláusula de monitoreo de precios y salarios", aclaró la dirigente al tiempo que reclamó un "piso salarial mínimo de 4.860 pesos, lo que implica un aumento de 35% si se toma en cuenta el Salario Mínimo Vital y Móvil, pero que es mayor al compararlo contra el que recibe un docente".

Actualmente, el haber de un maestro que recién se inicia en la actividad es de 3.416 pesos, lo que llevarlo a 4860 pesos, como pide CTERA, significa una suba del 42,27 por ciento.

Consultada acerca de un eventual desacuerdo con los funcionarios del Gobierno y el cierre de la negociación sea por decreto como transmitió ayer el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, Maldonado advirtió que podrían decidir "medidas de fuerza" para el inicio de clases que arrancarán mayoritariamente el 5 de marzo.

En su conferencia de prensa diaria, Capitanich había alertado que en caso de no llegar a un acuerdo salarial durante la paritaria con los docentes habrá una "propuesta unilateral" del Gobierno nacional. Pero aclaró: "Nuestras expectativas siempre tienen que ver con la vocación de dialogo para establecer posibles acuerdos".

También se refirió a los incrementos docentes del 31 y 30%, otorgados por las provincias de Córdoba y San Luis, respectivamente, subrayó que "el Estado nacional no es empleador", y explicó: "Cada uno de los gobernadores tiene la potestad de establecer un proceso de negociación en virtud de la proyección de sus recursos fiscales".

Excepto San Luis que no tiene deudas con Nación, Córdoba y otras 17 provincias firmaron en diciembre último una refinanciación de sus pasivos con el Estado. Y en un mes, el 18 de marzo, los gobernadores deberán volver a sentarse con el gobierno nacional para discutir una nueva prórroga de los pagos de la deuda que mantienen con la administración central. Pero el alivio fiscal que genera la reestructuración del rojo conlleva presiones para las jurisdicciones, en momentos que se discuten las paritarias de los estatales y los docentes.

Sólo cinco distritos no están endeudados: San Luis, Santa Cruz, La Pampa, Santa Fe y Santiago del Estero.

En el caso de los que sí se ven obligados a saldar su pasivo con la administración central, ninguno de ellao podrá exceder sus límites presupuestarios y el porcentaje fijado por el Ejecutivo nacional para otorgar un aumento de salarios rondaría el 25%. La semana pasada, conscientes de esta situación, los ministros de Economía de 15 jurisdicciones, entre ellas la Ciudad, coincidieron en la necesidad de poner un techo de 25% para la suba de haberes de este año.

El nudo del acuerdo suscripto a fines de diciembre con los 18 gobernadores consiste en una prórroga parcial que se irá renovando cada tres meses de las amortizaciones que las provincias debían comenzar a pagarle a la Nación tras haberse beneficiado con una primera refinanciación a 20 años, con una tasa de interés fija del 6 por ciento.

En este marco, el Estado sigue de cerca a esas jurisdicciones (Buenos Aires, Chaco, Catamarca, Chubut, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Cruz, Tucumán y Tierra del Fuego) a quienes tiene bajo la lupa por los acuerdos salariales que firmen este año con los maestros y los estatales.

En las últimas horas, diversas provincias se apresuraron en ofrecer aumentos salariales a causa de la presión de los gremios, que se niegan a un tope de 25 por ciento.

En Catamarca, la mandataria justicialista Lucía Corpacci propuso a los maestros un incremento de 28 por ciento en dos cuotas, que fue rechazado, dado que demandan entre 30 y 45 por ciento. En Córdoba, José Manuel de la Sota ofreció un aumento de 31,6 por ciento en dos tramos, retroactivo a febrero, que lleva el haber mínimo a 5.500 pesos.

En San Luis, la gestión de Claudio Poggi propuso 30 por ciento en tres cuotas mientras que Tierra del Fuego tampoco decidió esperar a las audiencias nacionales y propuso este martes un aumento del 27 por ciento. La mejora en la región más austral del país llevaría el salario de un maestro de grado que recién se inicia de los actuales $6.600 a percibir $8.790 al final de la escala en el segundo semestre.

En la Ciudad de Buenos Aires y en la Provincia, los maestros ya anticiparon que no convalidarán un ajuste menor al 30% y amenazan con medidas de fuerza, lo que pone en peligro el inicio del ciclo lectivo 2014.

La única provincia que hasta ahora logró el objetivo de disponer una suba por debajo de la inflación que miden las consultoras privadas fue Santiago del Estero. La gobernadora kirchnerista Claudia Ledesma de Zamora rubricó junto a la CGT local un aumento de 25% en una sola cuota, para todos los empleados públicos locales, incluyendo a docentes y policías.

El resto de las jurisdicciones decidió esperar el piso que fije el Ministerio de Educación nacional en la paritaria, que se inicia hoy y se avecina complicada por la disparidad entre el incremento salarial al que aspiran los gremios y el que desea otorgar el Gobierno. Por lo pronto, los docentes adelantaron que ya tienen un plan de lucha definido en caso de no llegar a un acuerdo salarial y se resuelva una suba "unilateral" que pondrá en riesgo el inicio de las clases, el 5 de marzo, en gran parte del país.

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