La Federación de Trabajadores Papeleros apoya a los despedidos de Celupaper

La Federación de Trabajadores Papeleros apoya a los despedidos de Celupaper
Mediante un comunicado firmado por su titular Blas Alari, la organización que nuclea a los sindicatos papeleros acusó a Speranza de buscar "que los trabajadores no reciban lo que legalmente les corresponde y que el Estado se haga cargo de pagar los salarios".
"La empresa Celupaper S. A. dispuso unilateralmente la eliminación de rubros que integran el salario del paresonal del establecimiento de San Pedro. En vano fueron los esfuerzos de entablar un diálogo", señala Alari en el texto emitido.

Allí indica que Celupaper "quiere imponer que todas las partes involucradas tienen el compromiso de preservar las fuentes de trabajo y que el esfuerzo debe ser mancomunado y no exclusivo de la empresa" y aseguró sobre su titular: "Todos conocemos al señor Javier Speranza y sabemos qué esperar de él.

El histórico dirigente papelero se refirió al comunicado que la empresa emitió la semana pasada: "Deja claro que quiere que los trabajadores no reciban lo que legalmente les corresponde y que el Estado se haga cargo de pagar los salarios".

Además, cuestionó al Gobierno: "Venimos advirtiendo que la falta de una política industrial y otra específica para el sector celulósico papelero permite el abuso patronal y la existencia de empresarios ricos y empresa pobres, que chantajean al Estado y a los trabajadores, y finalmente terminan en quiebra".

Los trabajadores continúan de reclamo frente a la planta sampedrina. El secretario gremial Miguel Molina, uno de los despedidos, expresó a La Radio y La Opinión que esperan por la Speranza. "Nosotros esperamos que se presente él porque es la única persona con poder de decisión dentro de la empresa. A nosotros no nos sirve que mande gente, necesitamos algo concreto".

"Nosotros no nos vamos a mover de la puerta de la empresa hasta que no tengamos una respuesta", dijo Molina sobre la continuidad del reclamo y agregó: "Nosotros empezamos a trabajar cuando la empresa no era nada, por cuatrocientos pesos e íbamos en bicicleta. Las máquinas nuevas las pusimos en funcionamiento nosotros".

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