Federales siguen los pasos del autor de las amenazas a fiscales

En tres provincias podría estar la clave para identificar a la persona que envió amenazas de muerte a principios de este año a fiscales, a periodistas, a Alberto Lebbos y a Ángel “Mono” Ale, entre otros. Por disposición de la fiscala María de las Mercedes Carrizo, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) deberá indagar en Buenos Aires, Santiago del Estero y Mendoza, buscando al amedrentador.
Las amenazas fueron enviadas el 3 de enero a la noche. Alrededor de las 23.30 llegaron los primeros mensajes de texto (sms), los que de acuerdo al informe que envió la empresa Movistar, fueron unos 12. En todos ellos le advertían a los destinatarios que iban a “ser boleta” si seguían metiéndose con la Policía, con el poder político, o con la causa en la que se investiga el crimen de Paulina Lebbos. En el mensaje enviado a Gianonni, también fue incluido el fiscal Diego López Ávila.

Fuentes judiciales comentaron que los sms fueron enviados desde el microcentro tucumano. Las antenas telefónicas ubicaron el aparato celular en Muñecas y Mendoza y en Muñecas al 500. A pesar de que se indagará en las cámaras de seguridad ubicadas en la zona, la fiscala decidió avanzar en otras tres provincias, tras los datos surgidos del informe de Movistar.

El chip con el número de teléfono desde el que enviaron las amenazas habría sido comprado en noviembre en Santiago del Estero, de acuerdo al registro de la empresa de telefonía móvil.

El mismo se encuentra a nombre de una persona radicada en una localidad del conurbano bonaerense, confirmaron fuentes judiciales.

La fiscala dispuso que la PSA se aboque a la investigación del caso y que trate de ubicar, en primer lugar, a la persona que vendió el chip y el aparato celular. Además, envió oficios al gobierno santiagueño para que informe si existen cámaras de seguridad en la zona en la que se encuentra el comercio, y en caso afirmativo que se envíen las imágenes que captó en el horario en el que se habría adquirido el teléfono. La hipótesis es que podría haber registrado al comprador.

Por otro lado, la PSA deberá buscar en Buenos Aires al supuesto titular de la línea. Aunque se sospecha que la persona que compró el teléfono utilizó una identidad falsa o que usó el documento de otra persona, se cumplirá con este trámite, de acuerdo a la orden de la fiscala.

El tercer dato que tal vez permita identificar al autor de las amenazas se encontraría en Mendoza. De acuerdo al registro de llamadas, desde un teléfono de esa provincia se comunicaron en varias oportunidades con el número desde el que se hicieron las amenazas. Esas comunicaciones se realizaron en diversos días, hasta unos minutos antes del envío de los mensajes amenazantes. Desde la madrugada del 4 de enero, el teléfono está inactivo.

La investigación seguirá en los próximos días a cargo del fiscal Guillermo Herrera, quien recibirá las novedades que le remita la PSA, y decidirá las próximas medidas.

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