Ferreyra: “La solución ahora es jugar a fondo y esperar respuestas”

El conflicto con los estibadores del puerto local se agrava con el correr de los días, mientras crece el número de barcos en los muelles que no pueden descargar sus producciones. El secretario general del Supa, Juan Carlos Ferreyra, se mostró dispuesto a extender y profundizar la medida de fuerza que impide el movimiento de cajones.
“La solución ahora es jugar a fondo y esperar respuestas”, dijo. La decisión fue acompañada por la asamblea de trabajadores.

Los trabajadores realizaron una nueva asamblea en el acceso a las terminales 2 y 3, donde ratificaron no sólo la continuidad del paro; sino su profundización.

“La solución es jugar a fondo y esperar respuestas (…) Ojalá me equivoque, pero creo que la serenata va a ser larga”, lanzó desde un palco improvisado el secretario general del Supa, Juan Carlos Ferreyra.

De hecho, el sindicato armó una comisión para coordinar las acciones; entre ellas diagramar los turnos para sostener el piquete y eventualmente trasladar la modalidad a la Ruta 2 este fin de semana largo.

La decisión cuenta con el apoyo la Federación de Cooperativas y la Cámara de Empresas de Servicios de Estibaje, según pudo verse en la reunión realizada durante esta fía y lluviosa mañana.

Según argumentan, el endurecimiento de la protesta se vincula a la respuesta que ayer obtuvieron cuando representantes del sector se entrevistaron con el delegado regional, Jorge Schuster (la viceministra, Noemí Rial, no los recibió)

El pedido fue una jubilación compatible con el ingreso que perciben en actividad los trabajadores que están en edad de pasar a retiro, pero que no lo hacen justamente por carecer de aportes.

“Las noticias que tenemos son tristes. Nos hablaron de tecnicismos; pero no nos dieron una solución. Esto depende de la política y los políticos”, le transmitió Ferreyra a las bases.

Por otro lado, el dirigente resaltó que desde Trabajo les advirtieron que podría haber sanciones, tanto para el sindicato como para la federación de cooperativas. Sin embargo, la decisión es seguir presionando y mantener inmovilizados cajones y contenedores.

“No queremos más ir a Buenos Aires, que ahora venga acá”, fue el mensaje para las autoridades de Trabajo y Anses.

El camino trazado por la cabeza del gremio y los obreros parece no tener retorno. Sostenerlo inevitablemente traerá costos, a esta altura difíciles de cuantificar.

En principio, 2.500 toneladas de pescado están en riesgo de perderse. Los empresarios están fastidiados con esta situación, una más en el rosario de trabas que vienen padeciendo.

El escenario, según pudo saber Pescare.com.ar, hace que algunos armadores de buques fresqueros y costeros ya busquen otros puertos para descargar a pesar de las dificultades que esto trae aparejado.

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