Festejo y escándalo: tras el acto hubo incidentes, insultos y golpes

Festejo y escándalo: tras el acto hubo incidentes, insultos y golpes
Hubo golpes y agresiones para Martín Buzzi y su comitiva. El mandatario no quiso atender a un grupo de ATE que le pedía un aumento por el alto costo de vida en el sur. Ante el desconcierto de los funcionarios provinciales, el intendente Néstor Di Pierro reaccionó y calmó ánimos que estaban calientes.
Una protesta de la Asociación Trabajadores del Estado provocó violentos incidentes durante el desarrollo de los actos oficiales por el Día del Petróleo. Se manifestaron pidiendo una recomposición salarial, no fueron atendidos por el gobernador Martín Buzzi y hubo golpes y agresiones con efectivos de la Policía del Chubut.

Todo comenzó en el Centro de Jubilados y Pensionados de YPF, en Kilómetro 3, cuando se cumplía la primera etapa de los actos oficiales con la presencia del gobernador que a raíz de los episodios, decidió suspender parte de las actividades alusivas al 13 de Diciembre.

Los manifestantes se hicieron sentir con bombos y altavoces mientras transcurría el discurso de Martín Buzzi, sin que se advirtiera en el lugar la presencia de policías. La ceremonia del “Día del Petróleo” pudo continuar con algún clima de tensión y la promesa a través del secretario de Seguridad, José Glinski, de que el gobernador atendería a los trabajadores al término del acto. Así se pudo formalizar el desdoblamiento del Marco Regulatorio, uno de los anuncios políticos más importantes de la jornada (ver páginas 4 y 5).

Desde la sede del Centro de Jubilados estaba previsto que las autoridades, funcionarios e invitados especiales recorrieran caminando un tramo de aproximadamente doscientos metros hasta el busto que evoca al prócer petrolero, el general Enrique Mosconi, sobre Ruta Nacional Nº 3, aunque en este sector y ante la negativa de diálogo por parte del mandatario provincial, se profundizó el enojo de los trabajadores de ATE que transmitieron durante el recorrido distintos insultos y cuestionamientos, mientras la custodia del gobernador y personal policial llegó como refuerzo, convocado por el incidente.

El grupo de trabajadores, integrado por menos de treinta personas, estaba mayoritariamente compuesto por mujeres que en la mayoría de los casos, se desempeñan como porteras de escuelas locales e incluía a la secretaria general de ATE en Comodoro, Miriam Acosta.

Se observaron empujones, golpes y manotazos entre quienes intentaban acceder al diálogo con Martín Buzzi y funcionarios que oficiaban de “escudo” y se interponían resguardando la figura del gobernador quien caminaba flanqueado por el diputado nacional Carlos Eliceche y algunos metros más atrás, por los intendentes de Comodoro, Néstor Di Pierro y de Sarmiento, Sebastián Balocchi.

Si la fricción fue evidente en la ida hacia el monumento, en el que se depositó una ofrenda floral a la poco honrada memoria de Mosconi, la situación se agravó en el regreso cuando los insultos subieron de tono al punto de que Martín Buzzi decidiera retirarse del lugar en el auto oficial. Los hechos más graves surgieron a partir de la rauda retirada del vehículo y del intento de bloqueo de algunas manifestantes que fueron violentamente desplazadas.

Golpes de puño lanzados desde la custodia terminaron de completar la escena que ya involucró de manera directa y en medio de un intento de mediación al intendente Di Pierro, el viceintendente Carlos Linares y otros integrantes del gabinete municipal. Demostrando cintura política para atemperar los ánimos y haciéndose eco del enojo de los empleados estatales pidió tranquilidad y se comprometió a “hablar con el gobernador” para poder resolver la situación.

“No nos dejaron acercar, le pegaron a las compañeras entre policías y personas de civil que no identificamos. Nosotros siempre nos manifestamos pacíficamente, no somos delincuentes sino trabajadores estatales del Ministerio de Familia, del Hospital y de las escuelas, ¿cómo vamos a actuar con violencia?”, sostuvo Miriam Acosta.

Aclaró que pretendían una respuesta de parte del gobernador pero que en cambio, sólo recibieron empujones y agresiones físicas. “Le pegaron a las chicas y a los varones que nos acompañan. Es una falta de respeto total porque lo único que queremos es una respuesta y que entienda que con tres mil pesos no se puede vivir en Comodoro. Eso parece que no le entra en la cabeza siendo de acá. Nosotros repudiamos el aumento que se va a otorgar a los funcionarios públicos y seguimos pidiendo un paliativo para llegar a las fiestas que no serán tales para los estatales en éste marco”.

El gremio decidirá en asamblea los pasos a seguir aunque adelantaron que de prolongarse el conflicto y no surgir propuestas concretas no daría comienzo el próximo ciclo lectivo, viéndose afectada la prestación de servicios en geriátricos y guarderías. “No querían que nos acerquemos por la respuesta que el gobernador nos había prometido –resumió Acosta- a través del ministro de Gobierno, Javier Touriñán. Terminó huyendo y escapándose”, criticó Acosta.

El hecho podría tener repercusiones ya que inclusive el propio jefe de la Policía del Chubut, Julio Blanco y el jefe de la Unidad Regional Comodoro Rivadavia fueron objeto de críticas por parte de funcionarios presentes en el lugar en el que no se tomaron recaudos previos que hubieran evitado el desagradable e innecesario uso de la violencia. También quedaron expuestos ministros y secretarios que no mostraron cintura para desactivar el conflicto antes de que estalle sin reconocer que el reclamo, más allá de ser genuino, fue inoportuno.

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