Los fileteros continúan sin cobrar sueldo y aguinaldo

La pesca es uno de los sectores con mayor conflictividad en los últimos años, al punto que en Comodoro Rivadavia la cantidad de puestos de trabajo descendió en forma estrepitosa.
En este contexto los reclamos siguen vigentes y la semana pasada se desató un nuevo conflicto en la zona portuaria. Fue el martes y tuvo como protagonistas a trabajadores de la empresa Cicar Pesca, que alquila las instalaciones de Protesur, ex planta Barillari.

Los operarios quemaron cubiertas y pararon en reclamo del pago de los haberes y medio aguinaldo de 15 trabajadores.

En pocos días dos audiencias laborales fracasaron. La primera fue el martes al mediodía y la última el viernes por la tarde. Aunque los trabajadores no pierden esperanzas de tener respuestas en la audiencia que se realizará mañana a las 8, en la delegación de la Secretaría de Trabajo.

En las dos primeras audiencias estuvieron ausentes los representantes de Cicar, que reaparecieron ayer con una oferta de pago, que los trabajadores aspiran a firmar el lunes ante las autoridades laborales, señalaron las fuentes consultadas por Diario Patagónico.

EL CONFLICTO

EN RAWSON

Mientras, en Rawson mañana al mediodía se reunirán dirigentes del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y la empresa Conarpesa para destrabar un conflicto que se desató el lunes con la toma de la planta de esa firma.

La medida se levantó tras una conciliación obligatoria dictada por la cartera laboral a última hora del jueves.

En este ámbito el SOMU exige la liquidación “como corresponde” del medio aguinaldo, pidió a la firma que ponga en funciones seis buques, y se respete la captura de hasta 15 kilos por cajón. “Tomamos conocimiento que existe un sobrepeso y hay barcos que llegan con 25 kilos”, denunció el secretario general, Ricardo Soto.

También denunciaron que la empresa pretendía pagar el 30% del aguinaldo, cuestión que no está permitida por ley.

A la vez reclaman a la Secretaría de Pesca del Gobierno provincial “más controles”. “Están haciendo dos cajones en uno”, reveló preocupado Soto.

Ante esto ejemplificó: “En vez de 300 kilos traen 600, vienen sobrepasados de captura. No vemos las inspecciones como deberían ser”, cuestionó.

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