Firme rechazo de la CGT a la amenaza de Venegas de cuatro paros nacionales

Firme rechazo de la CGT a la amenaza de Venegas de cuatro paros nacionales
El ruralista dijo que estas medidas de fuerza harían perder al fisco "todo lo que recauda por el mínimo no imponible". Omar Maturano (Ferroviarios) advirtió sobre el carácter desestabilizador de las declaraciones. Lescano desacreditó al "Momo".

Martín Ferreyra

El titular del gremio de peones rurales (UATRE), Gerónimo "Momo" Venegas, amenazó con la posibilidad de convocar a "cuatro paros" contra el gobierno nacional, lo que generó el rechazo inmediato de la Confederación General del Trabajo (CGT) y de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), que lo acusaron de atentar "contra las instituciones", de no tener "representatividad" sindical, y de pretender "poner a los trabajadores en contra" de la administración nacional para "desgastar" al Ejecutivo.

Alineado con Hugo Moyano en la CGT Azopardo, Venegas afirmó a los medios que "paros" y "movilizaciones, es lo único que podemos hacer los trabajadores", y advirtió sobre la "pérdida cuantiosa", que significarían esas medidas para el país: "Con cuatro paros, el gobierno estaría perdiendo todo lo que recauda por el actual mínimo no imponible", descerrajó el "Momo".

La CGT, que responde al metalúrgico Antonio Caló, profirió los descargos más fuertes contra el dirigente del moyanismo. El titular del gremio ferroviario de La Fraternidad, Omar Maturano, afirmó que Venegas "se equivocó" con sus declaraciones y opinó que "sus dichos apuntan a desestabilizar a un gobierno democrático". En esa línea de pensamiento, el ferroviario recalcó que "no estamos para hacer cuatro paros en un mes", y por el contrario destacó la necesidad de avanzar hacia un consenso que "está primero que todo, y es la forma de negociar". El mismo camino transitó el titular del sindicato de Luz y Fuerza, Oscar Lescano, quien desacreditó a los gremios de la CGT conducida por Hugo Moyano. Según Lescano, esas instituciones sindicales "no mueven el amperímetro" porque "no tienen ninguna representatividad". Lescano pidió al "Momo" Venegas que se "ponga de acuerdo con (Hugo) Moyano", quien "el día anterior había dicho que no iba a haber ningún paro contra el gobierno nacional".

Por su parte, Mario Calegari, de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) definió la frase del Momo como "desafortunada". Para el dirigente, "en un país libre y democrático, cada uno puede decir lo que quiere", aunque inmediatamente agregó que "algunas declaraciones son responsables y otras no. Las de Venegas no fueron declaraciones afortunadas." Calegari, otro de los puntales de la Central Obrera que conduce Caló, admitió que las manifestaciones del Momo "no generan tranquilidad ni confiabilidad".

El referente de la UTA se diferenció y se mostró a favor del diálogo sin perder de vista los objetivos: "Ellos (por la CGT de Moyano) y nosotros reclamamos lo mismo, como la eliminación del impuesto a la cuarta categoría que es tan nocivo para los que lo pagan porque pierden en relación con la inflación." No obstante, Calegari consideró que "no es motivo para hacer medidas de fuerza tan contundentes porque el gobierno siempre da respuestas".

Por su parte, el diputado nacional y ex asesor legal de la CGT de Moyano, Héctor Recalde evitó referirse a la polémica. Y consideró "justo" que se actualice el mínimo no imponible de Ganancias, al que prefirió definir como "impuesto a los ingresos". Lejos de manifestaciones beligerantes, el diputado del Frente para la Victoria destacó la posibilidad de cumplir con la demanda por la vía parlamentaria. En tal sentido, señaló que "el Estado no puede cumplir sin fondos" por lo que sugirió "gravar la renta financiera en general y aumentar la renta minera", para remplazar el dinero que deje de recaudarse en concepto de Impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría. Pese a ello, confió en que "el gobierno se va a ocupar del mínimo no imponible", antes de que se trate un proyecto sobre el tema en el Congreso.

Desde la CTA también salieron al cruce. El titular Hugo Yasky cargó contra el "Momo" Venegas cuando recordó que "lo más urgente" es la situación de los peones del campo, a quienes representa Venegas. "El problema del mínimo no imponible se debe resolver porque afecta a un segmento de los trabajadores pero hoy lo más grave y urgente es el problema de los trabajadores no registrados", evaluó Yasky, consultado por Tiempo Argentino.

Yasky puntualizó que "en su totalidad" el gremio de los peones rurales tiene salarios que lo ubican por debajo de una línea en la que no afecta el mínimo no imponible pero subrayó que se trata de un sector "que casi no tiene derechos, está indefenso frente a los abusos patronales y cuenta con los salarios más bajos del universo laboral".

"La gran mayoría de los trabajadores no registrados se encuentran en las zonas rurales" rememoró Yasky, quien acusó a Venegas de hacer "seguidismo de las patronales rurales, que son las responsables del trabajo en negro del que ellos fueron cómplices".

"No creemos en la combatividad de los que son amigos de la Sociedad Rural Argentina", prosiguió el dirigente de la CTA en tono crítico con la modalidad de acción de la CGT moyanista. Yasky fue más allá: "El camino no son cuatro paros, sino sentarse a discutir y a fortalecer la distribución de la riqueza. Para poder lograrlo tiene que haber un Estado capaz de recaudar, impuestos progresivos, leyes que hagan que pongan más los que más tienen."

Sin embargo, las críticas contra las amenazas de Venegas trascendieron el orden gremial. El analista Artemio López, de la consultora Equis, relativizó el poder de convocatoria de la CGT de Hugo Moyano al que definió como "reducido". López consideró que el llamado del referente rural carece de sentido por lo que "no vale la pena analizarlo". En línea con Yasky y Maturano, Artemio acusó al ruralista de intentar "desgastar al gobierno". "Venegas es uno de los derrotados y tiene responsabilidades por el fraccionamiento de la oposicion política."

Por último, el analista recordó que el Momo Venegas representa al "sector de mayor precarización de la economía argentina y es uno de los responsable por altos niveles de informalidad que sufren los trabajadores de este sector". «

reunión del moyanismo

Aunque la temporada de verano está en plena ebullición y todavía falta para que se active el grueso de las paritarias y empiecen las negociaciones entre trabajadores y empresarios, ya se produce ruido entre los dirigentes gremiales. Hoy se realiza la primera reunión de la CGT que conduce Hugo Moyano, y el resultado de la misma establecerá las primeras aristas del que será el discurso y la línea de acción de un sector sindical con fuertes intereses políticos puestos en las elecciones legislativas a realizarse en octubre.

El secretario general del gremio de los Judiciales, Julio Piumato, adelantó el camino a recorrer por el sector que encabeza el líder camionero al plantear que los aumentos de salarios no pueden estar por debajo del 25 por ciento. Además, apuntó que la actualización del mínimo no imponible deberá ser significativa para que de la mano de los aumentos no se sumen nuevos trabajadores al Impuesto a las Ganancias. Incluso dejó entrever la posibilidad de que algunos de los gremios que conforman el espacio pidan mayores porcentajes, ya que "las escalas salariales no están equilibradas, con lo que tal vez para un gremio el 25% significa un porcentaje muy importante y para otro es insignificante".

Sumando al discurso una de las típicas frases de Moyano, Piumato también habló de "inflación del supermercado" al referirse al porcentaje del aumento de precios y apuntó a la incidencia de los supuestos "tarifazos" que aplica el gobierno nacional "y que amenazan a seguir a lo largo de todo el año".

Otro de los puntos que recibió la crítica del líder de los judiciales fue el de los subsidios, ya que en su opinión "todos los servicios actualmente están sufriendo el agotamiento de esa política".

bancarios a trabajo

La novela del acuerdo de los bancarios tendrá su desenlace hoy a las 11 cuando las partes se reúnan y, tras conocer los detalles de la negociación, el ministerio de Trabajo decida si oficializa o no lo que parecía un paréntesis en el conflicto que llegó a provocar un paro nacional a fines de 2012.

Ocurre que luego de que se pusiera la firma se empezó a hablar de "trimestralidad" en lo pautado, cuando oficialmente la letra escrita plantea que la cartera que encabeza Carlos Tomada solo homologará acuerdos por plazos de un año o más.

El viernes pasado el gremio de los bancarios, aliados del moyanismo pero con agenda propia y peso para establecer diferencias, llegó a un acuerdo con las entidades empresarias para un pago de $ 1444 remunerativos por los meses de enero, febrero y marzo más un pago de 770 no remunerativos por única vez a cuenta de las paritarias que se iniciarán en marzo. Esta negociación y la reacción oficial se dieron en un contexto en el que los sectores gremiales que responden a la oposición y apuestan fuerte en el año electoral ponen presión para desdoblar las paritarias en períodos de seis meses o menos, estrategia que el gobierno quiere desactivar para evitar desmesuradas presiones salariales.

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