Fracasó la negociación entre los judiciales mendocinos y Gobierno y la CTA ratificó un paro nacional

El gobierno provincial aseguró que no dará marcha atrás con el decreto que ordena un 20% de aumento para los trabajadores. Molestos, los dirigentes nacionales de la central disidente y de la Federación Judicial, Pablo Micheli y Víctor Mendibil, anunciaron el paro y una movilización a la Casa de Mendoza en Buenos Aires.
Finalmente los dirigentes nacionales de la CTA disidente y de la Federación Judicial Argentina, Pablo Micheli y Víctor Mendibil respectivamente, salieron con las manos vacías pero con los puños apretados de la reunión que mantuvieron este jueves con el ministro de Gobierno, Félix González, y con el gobernador, Francisco Paco Pérez. Es que el mandatario local desistió con dar marcha atrás con su decreto que establece un 20% de aumento en los haberes judiciales y los sindicalistas prometieron llevar adelante un paro nacional en apoyo a los mendocinos.

La reunión (en la que también participaron el referente vernáculo del gremio, Carlos Ordóñez, de ATE, Raquel Blas, y algunos representantes de Ampros) arrancó pasadas las 17 en el tercer piso de la Casa de Gobierno. En el inicio ya se palpitaba una gran expectativa entre los trabajadores, no tan sólo por el resultado que arrojara la misma sino también por su carácter extraordinario: es poco común que Paco reciba a dirigentes gremiales, y menos en estos tiempos de elevada conflictividad que los mantiene en una situación de virulento enfrentamiento.

Sin embargo la posición oficial con respecto al decreto se mantuvo firme y el descontento se desató, porque "no sólo la respuesta fue desfavorable al aumento que reclaman los compañeros judiciales, sino que la situación de la provincia confirma lo que venimos diciendo desde la CTA a lo que pasa en el país: hay un enfriamiento de la economía y una crisis grave. No es que la provincia no pueda afrontar pagos de aquí a fin de año, sino que no hay ninguna perspectiva, no dicen de qué manera van a resolver este problema", se lamentó Micheli.

“Evidentemente si no se toman medidas, la Nación conjuntamente con las provincias, vamos a volver a ser los patos de la boda los trabajadores estatales. El gobierno nacional está encerrado en sí mismo, al igual que los gobernadores, y acá no es la excepción. La única manera de parar esto es con más movilización y más pelea, que es lo que vamos a hacer. Lamentablemente no nos dejan otro camino”, indicó el dirigente nacional.

En un principio, "la pelea" tomará forma de paro nacional (inmediatamente después de que expire la feria judicial) con movilización hasta la sede de la Casa de Mendoza en Buenos Aires.

Mientras, a pesar del delicado panorama, el gobierno provincial reconoció que su decisión atenta contra las negociaciones, lo que podría provocar mayor conflictividad y malhumor social. “Nosotros entendimos que la reunión, o el sentido de la discusión, era cómo se rearma un ámbito paritario. Indudablemente el tema del decreto, cuando siempre hubo paritarias, se plantea como un retroceso, que nosotros reconocemos”, admitió González.

Pero “es un muy buen aumento", aseguró conciliador. "El gobernador les mostró a los dos dirigentes estos números. Es sustantivo con respecto a las posibilidades con las que cuenta la provincia y es el límite que hemos definimos nosotros”, concluyó tajante el ministro de Gobierno.

Este viernes a las 7.30 los judiciales organizarán otra asamblea, para comunicar a las bases los resultados del encuentro y ratificar formalmente el regreso de las prote

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