Frigorífico Uriburu: despidieron a los sesenta empleados

La empresa propietaria del frigorífico de Uriburu emitió sesenta telegramas de despido para el personal de la planta ubicada a la vera de la ruta 5.
Hasta anoche un grupo de operarios mantenía la guardia en el exterior del predio, impidiendo que se retiren los camiones con la mercadería correspondiente a la última faena, realizada el viernes de la semana pasada. Fabián Darío Vélez Zaldarriaga, uno de ellos, aseguró que esta mañana podría reunirse el abogado del Sindicato de la Carne con el director de Relaciones Laborales, Julio San Miguel, que depende de la Subsecretaría de Trabajo de La Pampa.

Los telegramas llegaron por la mañana, cerca de las 9. Mientras los trabajadores se anoticiaban de los despidos, en el interior del frigorífico todo permanecía como el martes, cuando comenzó el conflicto. Durante los tres días que lleva la vigilia de los trabajadores en las afueras de la planta, el intendente Roberto Gómez se acercó varias veces para conversar con ellos, mate mediante, e interiorizarse de su situación. La preocupación del jefe comunal no es menor, ante la pérdida de empleos que el cierre de la planta significa para su pueblo. La mayor parte de los operarios son de allí, mientras que el resto llegaban a trabajar desde Anguil y Santa Rosa.

Crisis.

Los operarios del frigorífico iniciaron el martes una medida de fuerza para impedir el cierre de la planta y reclamar el pago de la última quincena y el medio aguinaldo que los empresarios les adeudan. La manifestación comenzó pasado el mediodía, cuando la firma les comunicó que abandonaban la faena y dispusieron el retiro de la mercadería en existencia (tripas, grasas y unos 700 cueros de caballo).

La crisis del frigorífico no es nueva. En noviembre fueron despedidos cerca de treinta operarios ante la reducción de la faena. El propietario, Carlos Serrano, de Gualeguaychú, Entre Ríos, dejó la planta en manos del Frigorífico Pico, que el martes anunció el cese de actividades. Entre los trabajadores reina la incertidumbre sobre cuándo podrán hacerse con las quincenas y aguinaldo que se les adeuda y, a partir de ayer, cuándo cobrarán la indemnización correspondiente.

Osvaldo Gómez, secretario general del Sindicato de la Carne de La Pampa, planteó la necesidad de que Nación intervenga, como hizo en el caso de Carnes Pampeanas, para tratar de que en el corto plazo la planta vuelva a ser productiva, evitándose el alto costo social que significan las decenas de familias afectadas por la pérdida de la fuente de trabajo.

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