Fuerte enfrentamiento entre gremios estatales y la Policía: 26 heridos

Hubo 15 manifestantes y 11 agentes lesionados. Además, cuatro personas fueron detenidas. El choque se dio frente al edificio del Tribunal Superior, en Córdoba, donde los sindicatos presentaron una acción de inconstitucionalidad contra la ley 10.078 que demora seis meses las subas a los jubilados
Con un grave enfrentamiento entre manifestantes y la Policía, que dejó un saldo de 26 heridos, concluyó ayer la jornada de movilización y protesta realizada por una veintena de gremios estatales en contra de la reforma previsional aplicada por el gobierno de José Manuel De la Sota.

El choque se dio desde el momento en que los secretarios generales de los gremios entraron al edificio ubicado frente a la Municipalidad capitalina para presentar la acción declarativa de inconstitucionalidad contra la ley 10.078 por la que se postergan por seis meses las subas a los jubilados aportantes a la Caja.

Cuando los dirigentes ingresaban, una lluvia de bombas de estruendo comenzó a salir del sector de los manifestantes, ubicados detrás de un vallado celosamente custodiado por Infantería. Minutos después, una columna de policías salió desde adentro del edificio mientras otra ingresaba por La Cañada, y comenzaron las corridas, los piedrazos y las balas de goma.

La tensión duró más de media hora en el sector, con distintos enfrentamientos en lugares cercanos a la Plaza de la Intendencia, frente a Tribunales I.

Luego de los disturbios, los gremios estatales responsabilizaron por la tarde al gobernador José Manuel de la Sota por los incidentes y la represión policial.

“Que esto se desmadre le conviene al gobierno provincial para victimizarse”, manifestó el dirigente del Sindicato de Luz y Fuerza, Santiago Clavijo, y añadió que la masiva movilización “es una respuesta a la intransigencia y a la mentira” del mandatario provincial.

Al referirse a los incidentes en los alrededores de los tribunales provinciales, donde presentaron un recurso de inconstitucionalidad en contra de los cambios al sistema previsional, Clavijo dijo que “los gobernantes saben que estas cosas van a pasar cuando se toma este tipo de medidas que afectan a los asalariados”.

Responsabilizó de la situación de Córdoba al gobierno provincial porque “ellos instalaron la idea de que el problema de la Caja de Jubilaciones es porque la nación no envía dinero (para sostener el elevado déficit previsional provincial), cuando el problema real de la Caja es otro y a ello se suma una ley aprobada entre gallos y medianoche”, manifestó.

Por su parte, la titular del gremio de los judiciales de la provincia, Irina Santesteban, también dijo que “el principal responsable de los incidentes es el gobierno de Córdoba, porque esta situación no fue generada por los trabajadores”.

“Hubo un enorme despliegue policial, tiraron balazos de goma a mansalva, lo que ha dejado compañeros heridos y también algunos detenidos”, sostuvo la dirigente, y añadió que “el primer acto de violencia fue el dictado de la ley” de cambios previsionales impulsado por De la Sota.

En tanto, el titular de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (Uepc) también criticó el accionar policial al sostener que “la orden de reprimir la dio un jefe del operativo, y yo creo que la idea es generar miedo”.

“Nosotros hemos apelado al diálogo y hemos acercado propuestas para que el ajuste no pase por los jubilados, pero no nos han escuchado”, dijo Monserrat y reafirmó la decisión de seguir luchando hasta la “derogación de la ley”. Pasadas las 13 comenzó la desconcentración de la manifestación, luego de que los gremios presentaran en la Justicia el recurso en contra de la cuestionada iniciativa.

De la Sota: “Duele que instalen la violencia”

El gobernador José Manuel de la Sota condenó ayer los disturbios ocurridos durante la manifestación de los gremios estatales y adelantó que solicitará la colaboración de los sindicalistas para dar con los que ocasionaron los incidentes.

“Duele mucho que algunos pocos instalen la violencia, porque los cordobeses somos enemigos de la misma”. Y agregó: “Cada uno tiene su opinión y todos tenemos derecho a hacerla oír y lo hacemos a diario. Pero, de ahí a pasar a la violencia, eso no es bueno”. El gobernador les quitó responsabilidad a los gremialistas: “Han estado hablando permanentemente con nosotros y siempre se nos dijo que la manifestación iba a ser pacífica, porque se iba a entregar un reclamo judicial. Y no era una movilización multitudinaria, por eso no había un operativo de seguridad”. Por otra parte, renovó sus críticas al gobierno nacional: “Cada vez son más los cordobeses que se dan cuenta de que, comparado con lo que nos dicen que hay que hacer desde Buenos Aires con los llamados 'jubilados de privilegio', la medida que adoptamos es la mejor que se podía tomar”, concluyó.

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