Por la fuerte inflación las paritarias no bajan del 30%

Los arreglos salariales están por encima del 25% que pretendía fijar el Gobierno. En algunos casos, las subas reales se disimulan bajo el pago de adicionales. Hoy negocian Comercio y Construcción.
Con un paro general convocado por el sindicalismo opositor para dentro de 10 días y una inflación muy elevada, la Casa Rosada parece finalmente haber resignado la pauta salarial del 25% que pretendía imponer para este año. La mayoría de los acuerdos que se están cerrando están más cerca del 30% que de las pretensiones oficiales.

El viernes pasado los metalúrgicos de la UOM (uno de los gremios grandes más afines a la Casa Rosada) firmó su paritaria con un incremento del 29,6%. Y el propio Estado, como empleador, acordó con los docentes nacionales una pauta de aumento que también llega a 30%.

Esta tarde la Construcción (UOCRA) y Comercio, otros dos gremios clave de la CGT oficialista, intentarán avanzar en sus cierres paritarios con incrementos similares. El gremio de la construcción busca firmar por cerca de un 30% y en el caso de la actividad mercantil se está negociando por un incremento de alrededor de 27,5%.

El caso del gremio de Comercio revela el apuro que tiene la administración de Cristina Kirchner en que el sindicalismo aliado cierre ya sus convenios salariales. Al sindicato mercantil la paritaria se le vence recién el 30 de abril y los trabajadores recién cobran el aumento con los sueldos de mayo, es decir a principios de junio. Pero la semana pasada el Ministerio de Trabajo se puso en contacto con el gremio y con las dos cámaras patronales, la CAME y la CAC.

Fue la propia cartera laboral la que elaboró la propuesta salarial para los mercantiles: 15% de suba ahora más otro 10% y el pago de una bonificación de $ 3.000. Según las fuentes consultadas, contando esa suma el incremento rondaría el 27,5% para el millón de empleados de comercio.

“El Gobierno están presionando para firmemos rápido”, dijeron a Clarín fuentes de la negociación. Y agregaron que como se acordaría ahora, el convenio regiría por 13 meses. Hoy a la tarde hay prevista un encuentro entre el titular de Comercio, Armando Cavalieri, y los presidentes de CAME y la CAC, Osvaldo Cornide y Carlos de la Vega.

También esta tarde se reunirán los paritarios de la UOCRA y de la Cámara Argentina de la Construcción. Hasta ahora el gremio que lidera Gerardo Martínez viene insistiendo con un aumento del 30%; los empresarios ofrecieron el 25%. “Esta reunión es clave. O se destraba toda la negociación o se complica”, confiaron anoche en el sindicato. Dos funcionarios de la administración K, el ministro Julio de Vido y el secretario José López, vienen apurando a ambas partes para que lleguen a un acuerdo.

La pretensión del Gobierno es que esta semana varios gremios oficialistas firmen sus acuerdos salariales en la Casa Rosada. Se dice que también podrían acordar UPCN, Luz y Fuerza, Obras Sanitarias, los encargados de edificio y los bancarios. La intención es, por un lado, que esos convenios sirvan de referencia para el resto de los sindicatos cuando discutan sus paritarias. La otra es dar una mayor “previsibilidad” en una economía con un alto índice de inflación.

El activo papel de la cartera laboral se notó también en la paritaria metalúrgica. En vez de simplemente mediar entra las partes, elaboró la ingeniería salarial que las cámaras patronales y la UOM aceptaron. Oficialmente se informó que la suba para los metalúrgicos fue de 15% en abril y otro 10%, acumulativo, en julio. Si se mira el acuerdo, al que accedió Clarín, la suba es efectivamente por un total del 26,5%. Pero esto surge de un “maquillaje” que aplicó Trabajo para esconder el incremento real: se pasaron $ 1.400 no remunerativos que venían cobrando a remunerativos y se los aplicó al valor hora de un operario metalmecánico, que pasó de $ 23,05 a $ 23,68. “La trampa es que sobre esta nueva planilla salarial se aplica la suba de 26,5%”, explicaron en una firma. A la hora de trasladar sus costos, los empresarios calculan 29,6% y no del 26,5%.

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