Fuerte presión para cerrar hoy un acuerdo entre Moyano y Siderar

Aún hay diferencias por el monto de la deuda que pide el gremio. Las firmas transportistas ofertaron un pago de $ 5 millones. Trabajo busca un consenso ante el final de la tregua
El sindicato de Camioneros, liderado por Hugo Moyano, representantes de la empresa Siderar y de las firmas transportistas de la siderúrgica dieron ayer un paso más en las negociaciones por la deuda de aportes a la seguridad social y diferencias salariales reclamadas por el gremio y buscarán cerrar hoy un acuerdo que ponga punto final al conflicto y evite el retorno de los bloqueos y protestas que compliquen la producción industrial. Según confiaron voceros de la negociación, durante las reuniones realizadas ayer en la sede del Ministerio de Trabajo “hubo avances importantes”, aunque todavía persiste una diferencia respecto del monto de la deuda que exige Moyano, por lo que las partes volverán a reunirse hoy desde las 11 con la expectativa de destrabar ese punto y sellar un entendimiento justo en el límite de la vigencia de la conciliación obligatoria que rige en el conflicto.

Las conversaciones se acercaron la semana pasada después de que los transportistas de Siderar aceptaron tomar la responsabilidad del pago de la deuda por aportes y diferencias salariales y elevaron un primer ofrecimiento que fue rechazado por Camioneros. Tras varias reuniones sin nuevos avances, en el encuentro de ayer las empresas mejoraron su propuesta hasta una cifra que rondaría un pago de $ 5 millones, pero el gremio insistió en un reclamo de $ 6 millones. “La idea es tratar de acordar en un punto intermedio porque todas las partes necesitan cerrar”, admitió un vocero de la negociación, que destacó las complicaciones que acarrearía un retorno de las protestas y bloqueos a las plantas de la siderúrgica del Grupo Techint.

La misma sensación admitieron en Camioneros, donde señalaron que el propio Moyano quedó al frente de la negociación en la última semana. “Mañana (por hoy) hay una nueva reunión que esperemos que sirva para definir lo que está faltando”, confió un referente del gremio respecto de la diferencia entre la oferta de los transportistas y el pago que exige el sindicato.

La definición del conflicto mantiene en alerta por igual a sectores empresarios e importantes gremios de la CGT. En el primer caso, la preocupación se vincula con los efectos que podría generar el recrudecimiento del conflicto sobre la producción, en especial entre las actividades industriales que dependen del aprovisionamiento de chapas de Siderar.

En el ámbito gremial, la mayor inquietud es compatida por las cúpulas de los sindicatos de metalúrgicos y construcción, que concentran la representación de la mayoría del personal de la siderúrgica y que temen que el retorno de los bloqueos derive en la suspensión de trabajadores. Esa preocupación motivó semanas atrás a la dirigencia de la UOM a reunirse con directivos de la empresa del grupo Techint y ofrecerse como mediadora en el conflicto. En tanto desde la Uocra lanzaron severas advertencias contra Camioneros y amenazaron con poner en marcha su propio plan de lucha en defensa de sus puestos de trabajo si el gremio de Moyano volvía a la carga con las protestas contra las plantas de Siderar.

El malestar de los dos gremios, claves dentro de la estructura de poder de la CGT, no fue un dato menor para Moyano, al punto que en fuentes gremiales atribuyeron a esa situación la decisión de Camioneros de aceptar la tregua y evitar un nuevo escenario de confrontación.

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