Luz y Fuerza inició un quite de colaboración por Ganancias

Luz y Fuerza inició un quite de colaboración por Ganancias
Pide que el impuesto no impacte en las horas extra. Preocupa al sector porque no se pueden realizar tareas para sostener la prestación del servicio
El titular de Luz y Fuerza, Oscar Lescano, comenzó la semana pasada con un quite de colaboración en el sector eléctrico que implica no realizar horas extra. La medida de fuerza está ligada directamente al pago del Impuesto a la Ganancias y reclama que el Gobierno modifique su aplicación y deje fuera de su alcance a las horas extra.

“La medida afecta a todo el sector porque no se reparan las averías y complica tanto a generadoras como a distribuidoras”, indicó una fuente del sector.

La medida de fuerza que comenzó a aplicar la semana pasada es similar a la que implementó en los días previos a cerrar un incremento en los salarios del sector, cuando estaba negociando el incremento: “Quite de colaboración y trabajo a reglamento”.

Ahora, esta nueva protesta llegó después del acuerdo salarial del 30% que regirá hasta mediados del próximo año y que logró tras la amenaza de lanzar un plan de lucha que iba a impactar en la prestación del servicio energético.

El acuerdo, alcanzado el mes pasado y que se discutió desde los primeros días de enero de este año, incluye una suba retroactiva a enero del 18%, un 5% no acumulativo que se paga en junio y agrega un 7% acumulativo que se comenzará a cobrar desde enero próximo.

La medida de fuerza lanzada la semana pasada es de menor densidad que la que implementó en los días previos a la negociación paritaria y que sólo duró 24 horas por el riesgo que implicaba para el sostenimiento del servicio. No se trataba de un tema menor porque las interrupciones habían generado protestas

En los últimos días, las distintas empresas del sector volvieron a reclamar por la complicación que genera la suba de costos –entre los que incluyen a los salarios– y la imposibilidad de tocar las tarifas por el congelamiento existente.

Esa situación llevó a las mayores distribuidoras, Edenor y Edesur, a realizar el año pasado cortes en el servicio al Gobierno porteño para lograr el pago de las deudas ante la imposibilidad de financiar esos rojos. La semana pasada, la amenaza de corte fue para la provincia de Buenos Aires, que se comprometió a proponer un plan de pago.

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