Ganancias: gremios denuncian provocación del Gobierno y ya preparan una nueva protesta

La CGT de Moyano y los gremios del transporte se reúnen mañana para definir medidas para la próxima semana. El camionero advirtió al Gobierno que la prudencia tiene límites

El Gobierno sumó ayer nuevos argumentos para rechazar posibles cambios sobre el impuesto a las Ganancias y hasta mencionó la "necesidad filosófica e ideológica" del polémico tributo, en una actitud que el sindicalismo distanciado de la Casa Rosada calificó como una "provocación" que profundiza el malestar y reaviva el clima de conflictividad socio-laboral en el último tramo del año. 

La expresión concreta de la bronca de los gremios ante la negativa oficial a reducir la carga de Ganancias sobre los salarios se definirá mañana en el marco de una ronda de reuniones que compartirán primero los poderosos sindicatos del transporte y horas más tarde las organizaciones nucleadas en la CGT opositora, que encabeza Hugo Moyano. Ante las diferencias que persisten entre esos sectores sobre la alternativa de disponer un paro general antes de fin de año, la mayor parte de los dirigentes se volcaba por la posibilidad de repetir la próxima semana la huelga parcial del jueves pasado o algún otro esquema que suponga una afectación efectiva de los servicios de transporte. "No descartamos repetir lo del otro día o apostar a la creatividad. Pero será la semana próxima porque más allá del 15 de diciembre vamos a caer en el clima de desborde que pretende instalar el Gobierno", remarcó un gremialista. Otro dirigente remarcó: "Algo se va a hacer, pero tratando de contener a todos los sectores". Se refería puntualmente a la resistencia del gremio de colectiveros de la UTA a plegarse a un paro general.

Moyano lideró ayer la réplica sindical contra los fundamentos oficiales para rechazar la rebaja del impuesto. "El Gobierno le toma el pelo a los trabajadores", acusó el titular del sindicato de Camioneros al salir al cruce de los dichos del ministro de Economía, Axel Kicillof, y el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y les advirtió que "la prudencia se puede terminar", en directa alusión a posibles medidas de fuerza. "Kicillof es marxista con la plata de todos pero no con la propia", se quejó al repudiar el argumento de la "solidaridad de los que más ganan" que dio el funcionario para justificar el impuesto a las Ganancias.

En la misma línea de Moyano, el dirigente Juan Carlos Schmid (dragado), uno de los líderes del frente de gremios del transporte, consideró como "una provocación" las declaraciones de los funcionarios cuándo, según dijo, el Gobierno debería "aquietar las aguas". "No nos pueden querer dar lecciones de solidaridad y de filosofía. Lo que mejor puede hacer el Gobierno es callarse la boca", criticó el gremialista, quien remarcó que el sector del transporte definirá mañana los pasos a seguir en una reunión prevista por la mañana en la sede de la Fempinra. En tanto, por la tarde Moyano deliberará junto a los dirigentes que integran el consejo directivo de la central que lidera.

A su vez, y mientras aguarda una respuesta al pedido de audiencia con la presidenta Cristina Fernández, la conducción de la CGT oficial, que encabeza Antonio Caló, tiene previsto un nuevo encuentro el jueves para renovar la presión por el pago de un bono salarial de fin de año y la excepción del medio aguinaldo del pago de Ganancias. De cara a esa reunión, el dirigente de Obras Sanitarias José Luis Lingeri insistió en la necesidad de elevar el mínimo no imponible y las escalas del tributo para rebajar la carga sobre los salarios medios.

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