Ganancias: sin reforma, los trabajadores perderán 5 puntos del aumento salarial

Ganancias: sin reforma, los trabajadores perderán 5 puntos del aumento salarial
Mientras los gremios presionan para bajar la carga del impuesto, un informe advirtió que si no se reduce la presión tributaria las demandas salariales treparán al 30% y habrá conflictos

ELIZABETH PEGER Buenos Aires

Los gremios más afines a la Casa Rosada como el sindicalismo opositor, que encarnan Hugo Moyano y Pablo Micheli, redoblaron en las últimas semanas la presión sobre el Gobierno para que avance con una reforma integral sobre el impuesto a las Ganancias antes del inicio de la nueva ronda de paritarias, a la que la mayoría de los sindicatos llegará con pedidos de aumento que promediarán el 25%.

No se trata de un reclamo menor: según estimaciones privadas, si el Ejecutivo no modifica los parámetros de cálculo del impuesto, los trabajadores podrían perder hasta 5 puntos porcentuales del aumento salarial de 2013 por efecto de la mayor presión tributaria sobre sus ingresos. El temor por un escenario de esas características y sin gestos concretos de la Casa Rosada para reducir la carga de Ganancias previo al cierre de las paritarias, forzaría a los gremios a revisar sus demandas de aumentos y elevarlas por encima del 30%, situación que complicaría las negociaciones salariales, incrementando la conflictividad laboral.

“Antes de discutir los aumentos (de sueldos) tiene que resolverse lo de Ganancias”, advirtió el miércoles Oscar Lescano, titular de Luz y Fuerza y referente de la CGT que conduce Antonio Caló, en diálogo con este diario. El mismo planteó el domingo en un reportaje con Perfil el jefe de La Fraternidad, Omar Maturano. “El límite para modificar Ganancias es marzo”, remarcó el sindicalista en directa alusión al mes en que arrancan la mayoría de las paritarias.

Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) defendió ayer los mismos argumentos y consideró de “fundamental importancia” que el Gobierno defina los parámetros de liquidación del impuesto antes del inicio de las discusiones salariales. Según la consultora que dirige Nadin Argañaraz, si el Ejecutivo no define los cambios en el tributo antes de las paritarias, eventuales acuerdos salariales con una pauta promedio del 25% se convertirían para una parte significativa de los trabajadores en porcentajes de incremento inferiores al 20%, situación que –en la opinión del IARAF– “agregará presiones extras a la puja distributiva”.

En cambio, el trabajo consideró que una la reforma del impuesto (con suba del mínimo no imponible y un aumento de las deducciones superior al incremento nominal de ingresos) “significaría una importante contribución para reducir las pretensiones de los representantes gremiales, facilitando en consecuencia que las negociaciones salariales puedan cerrarse en porcentajes más cercanos al 20%”.

Según las estimaciones del IARAF, en los últimos años prácticamente se triplicó la cantidad de trabajadores alcanzados por el impuesto, que pasó el 9% en 2007 al 25% en el 2012, debido a la falta de ajuste de los topes de los tramos de escala que determinan la alícuota progresiva de Ganancias, que se mantiene inalterable desde 2001, como a la incrementos del mínimo no imponible menores a las subas salariales. Como consecuencia de esa situación, un número creciente de trabajadores ve disminuido su ingreso real ya que debe destinar parte de los aumentos nominales de ingreso a tributar porcentajes crecientes de impuesto a las Ganancias. Al respecto, el informe calculó que durante 2012 un cuarto de los asalariados que pactó aumentos de sueldos promedio de 25%, terminó cobrando mejoras reales de entre el 21% y 22% por efecto de las retenciones del tributo.

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