General Acha: convulsionado reclamo de cesanteados municipales

A los trabajadores les recomendaron que hoy "vengan a trabajar, pero no a hacer quilombo", tras episodios de violencia con un funcionario, que incluyeron una presencia policial en la sede comunal. El secretario de Gobierno denunció agresión física.
Una agitada jornada transcurrió ayer en el palacio municipal a raíz del reclamo de obreros que serían cesanteados por la administración pública, cuestionados por incumplimiento en los horarios de trabajo.

Pasadas las 13 horas, se convocó a la policía con la finalidad de atemperar los ánimos de los que prestan servicios como jornaleros, que llegaron a protestar animosamente, suponiendo que "nos echaron como perros", se escuchó decir en los concurridos pasillos.

La ronda de conversaciones dio comienzo sobre el mediodía, en el despacho del secretario de Gobierno, Nazareno Venezuela, que es el titular de esa dependencia, junto con representantes gremiales como el secretario provincial adjunto de la Unión Personal Civil de la Nación, José Rodríguez y la secretaria general de la Asociación Trabajadores del Estado de esta ciudad, Norma Ojeda.

Además estuvieron los concejales Francisco Culla, Daniel Córdoba y Ariel Segurado, que forman parte de la bancada oficialista y hasta el propio intendente, Roberto Zamora, por algunos instantes.

Disconformidad.

Alrededor de las 13.15, los cuestionados trabajadores decidieron acercarse al despacho donde se realizaba la reunión bipartita. No conformes, ingresaron al reducido espacio y pocos minutos después comenzaron a protestar, con golpes en algunos muebles y quejas en voz alta.

La situación motivó la intervención de los propios sindicalistas, conteniendo a los más airados, mientras de pronto desembarcó la policía con casi una decena de uniformados.

La situación comenzaba a tranquilizarse, aunque perduró un clima de agitación. En una intervención, el secretario de UPCN, José Rodríguez, proveyó a la calma y exhortó a los jornaleros: "Mañana (por hoy) vengan a trabajar, pero no a hacer quilombo".

Aunque Zamora había bajado y vuelto a subir a su despacho sin inconvenientes, instantes después, el secretario de Gobierno se retiró custodiado por la policía. (Ver aparte)

"Teléfono descompuesto".

En una improvisada entrevista con el cronista de LA ARENA -único medio periodístico presente- respondió que la estabilidad laboral continúa sin definición, aunque cuestionó la "inflexibilidad en las autoridades municipales", con argumentos que para el sindicalista no resultan válidos. "Dicen que hay muchos documentos, pero no hemos visto ninguno, todavía".

Norma Ojeda dijo que aparte de los ocho jornalizados, la comuna ha observado la conducta laboral de tres agentes de la planta permanente. Aclaró que en esos casos, como gremialista pidió que le expliquen las causas, pero tuvo como respuesta que serán sumariados o suspendidos en el trabajo.

Rodríguez refirió a que se habrían cambiado lugares de trabajo de los jornaleros, como que un albañil no completó una tarea en tiempo y forma, porque se lo pasó a realizar otras tareas. Ojeda se sumó diciendo que "acá hay algún teléfono descompuesto", en una ironía porque había oído contradicciones entre el titular de Inspección y el secretario de Gobierno.

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