El Gobierno abre el paraguas para evitar paros en la paritaria de salud

En los últimos días, el ministro Díaz Russo se reunió con miembros de ATE y de Ampros. Piden un sueldo inicial de $4.700.
El paro del SUTE el pasado martes sorprendió a más de uno en el Gobierno. El gremio de los docentes fue uno de los que mejor relación tuvo con el gobierno de Celso Jaque y la idea era continuar en la misma senda, pero los docentes pusieron contra la pared a la propia conducción del sindicato y la llevaron a realizar un paro en reclamo de una mejor oferta salarial.

La decisión cayó mal en el Gobierno, que había ofrecido un aumento escalonado hasta llegar a los 2.840, pero con la promesa de que si en la Nación el acuerdo era superior, en la provincia se iba a igualar. Finalmente el gremio no aceptó, en la Nación las negociaciones fracasaron y la provincia debió mejorar su oferta tras ver cómo el martes 7 mil docentes marchaban el centro mendocino.

Sin embargo, no es el Sute el que le preocupa al Ejecutivo. En el Gobierno saben que la pelea más dura será con los gremios de salud, y además que estos no han tenido problemas en parar el sistema sanitario. Por ello, aprovechando que los gremios habían pedido anteriormente reuniones con el ministerio de Salud, el titular de esta cartera decidió recibir a Ate y a Ampros en los últimos días y aprovechó para interiorizarse de lo que van a pedir cuando el próximo 23 de marzo comiencen las negociaciones con estos gremios.

La excusa fue el seguro de salud, pero las reuniones sirvieron también para escuchar planteos paritarios, interiorizarse y tratar de llegar a las paritarias con una oferta que posibilite una mejor negociación y que no termine con los hospitales y centros de salud mendocinos atendidos solamente por una guardia mínima y con miles de personas quejándose por haber sido atendidos o por las largas horas de espera.

Por ello, el ministro de Salud Carlos Díaz Russo decidió reunirse el martes con representantes de ATE encabezados por Raquel Blas.

"Puede ser que haya temor de las posibles medidas de fuerza, igualmente la reunión la venimos pidiendo desde que asumió, pero aprovechamos para dar a conocer nuestra posición salarial", explicó Blas.

La sindicalista explicó que una vez que comiencen las paritarias presentarán una serie de estudios en donde se indica que el sueldo inicial para alguien que trabaja ocho horas debería ser en 4.700 y 5.900 pesos. "Estamos muy lejos de eso", señaló.

Según Blas, entre lo que se habló en el cónclave estuvo el pedido por parte del sindicato de que se cumplan acuerdos paritarios anteriores y el Gobierno abone lo que corresponde a los trabajadores por riesgo psicofísico.

"Si esto no se efectiviza se va a agravar el conflicto", explicó la gremialista.

De hecho, Blas señaló que la discusión paritaria será muy complicada y esa fue una de las razones por las cuales le pidió a Díaz Russo que no tenga una actitud "represiva" hacia los trabajadores.

Esos no fueron los únicos pedidos, atentos a que el primer decreto del gobernador Francisco Pérez fue detener los pases a planta hasta junio, la gremialista le recordó que justamente en ese mes se vence el plazo para que alrededor de 1.500 empleados, afiliados a ATE, pasen a plante del Estado.

Según Blas, la reunión también sirvió para que Díaz Russo escuchara que "la excusa del déficit es una mentira, porque quieren negociar en baja con los trabajadores para después desengancharse ellos y crearse una nueva ley de sueldos que cuadriplicará sus salarios", explicó y agregó, que pedirán un piso de 35 por ciento de incremento con respecto a lo que reciben hoy.

En tanto, desde Ampros la posición es similar a la de ATE, la idea es pedir 5.200 pesos de sueldo inicial, explicaron desde el gremio, que es el valor que le dan a la canasta básica.

Desde Casa de Gobierno, explicaron que la propuesta salarial saldrá de las posibilidades que tenga el Ejecutivo para ofrecer, sin prometer más de lo que pueden, siguiendo la misma línea de discurso que ha tenido Pérez hasta el momento, pero que esto será analizado en los próximos días.

Por último, desde ATE explicaron que la reunión fue aprovechada para indicar que el gremio se opone al seguro de salud, porque entiende que será "un negociado con la salud pública" que terminará provocando más indigentes a los pobres.

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