El Gobierno cargó contra los gremios, que ya hablan de paro

El Gobierno cargó contra los gremios, que ya hablan de paro
Sergio Berni deslizó la idea de sabotaje al mencionar una “operación política” por las elecciones. Los ferroviarios analizan medidas de fuerza por la “actitud antisindical” y podrían sumar a la UTA.
El conflicto político por el accidente en el andén de la estación Once empezó a recalentarse y amenaza con acaparar la agenda política en la última semana antes de las elecciones. Por un lado, el secretario de Seguridad, Sergio Berni, sugirió ayer que el origen del choque de la formación del Ferrocarril Sarmiento, que dejó un saldo de 99 heridos, pudo haber sido “una operación política” vinculada con los comicios del domingo próximo. Por otro, voceros de La Fraternidad, gremio que agrupa a los maquinistas, advirtieron a Clarín que “hay que ser muy cautos y dejar actuar a la Justicia”, pero no descartaron que, dentro de algunas semanas, se disponga un paro de los sindicatos del transporte si se mantiene la actitud “antisindical” del Gobierno.

Esa alternativa podría ser analizada después de las elecciones, admitió otro importante dirigente, que destacó que la mayoría de los gremios del sector son críticos de la Casa Rosada: además de La Fraternidad, en la misma línea están los choferes de colectivos (UTA), los señaleros, los aeronavegantes y personal técnico aeronáutico, entre otros.

Hay sindicalistas que advierten, de todas formas, que detrás de este conflicto también hay una puja en el gabinete kirchnerista: el ministro del Interior, Florencio Randazzo, mantiene una dura pelea con su colega de Planificación, Julio De Vido, que, a su vez, tendría una excelente relación con el líder de La Fraternidad, Omar Maturano.

“Cuando hay elecciones siempre pasan cosas que dejan dudas, como operaciones políticas”, dijo Berni a Radio Nacional. Y aunque no descartó el robo por parte del maquinista de la filmación de la cabina, expresó: “Esperemos que las fuerzas nacionales puedan reconstruir las imágenes de lo que pasó en el tren para tener una información certera y darle las herramientas al juez para que profundice la investigación”.

En la misma sintonía se manifestó Juliana Di Tullio, quien secunda a Martín Insaurralde en la lista de diputados K en la Provincia: “Yo tampoco descarto una hipótesis de sabotaje, creo que ningún usuario del Sarmiento, y ningún argentino la descarta”, expresó.

Así, el Gobierno volvió a acusar al maquinista Julio Benítez. El primer representante del oficialismo que deslizó esa teoría fue Luis D’Elía, que, pocos minutos después del accidente, escribió en Twitter: “Fue la negligencia de un motorman que se duerme o habla por teléfono o sabotaje electoral de los expertos en accidentes ferroviarios”.

La réplica sindical fue casi unánime. El secretario de Prensa de La Fraternidad, Horacio Caminos, negó la hipótesis del robo de la grabación. “El compañero (Benítez) se encontraba inconsciente. Es muy curioso que alguien que quiera robarse algo lo ponga en su mochila, sabiendo que luego tendrá que ir a declarar ante la Justicia”. En la misma sintonía, alguien que está en las antípodas ideológicas de la conducción de La Fraternidad, como el delegado combativo Rubén “Pollo” Sobrero, de Seccional Oeste de la Unión Ferroviaria, denunció que “estuvieron manipulando todas las pruebas ” y que “lo que buscan es echarle la culpa a los trabajadores de todo lo que está pasando”.

Para Sobrero, el maquinista “no se robó ningún disco rígido”. Y agregó: “No creo que en medio de un accidente en el que quedó golpeado y herido, con un montón de gente que lo estaba agrediendo, haya tenido tiempo de sacarlo”.

Sin embargo, fuentes del Ministerio de Interior y Transporte aseguraron ayer que Benítez nunca estuvo inconsciente y que constantemente preguntaba por su mochila donde habría escondido el disco rígido de la cámara de la cabina. Y según dijo Randazzo el mismo sábado, tanto en el disco rígido como en la mochila se encontraron rastros de sangre.

El maquinista Benítez, que debió ser internado tras el accidente y se encuentra en la clínica Dupuytren con custodia policial, deberá declarar entre hoy y mañana ante el juez Ariel Lijo.

Fuentes judiciales consultadas por Clarín consideraron “verosímil” la versión de que el maquinista haya extraído el disco rígido y aseguraron que “hay testigos” que habrían visto a Benítez “en el piso de la cabina” donde se encuentra la memoria de la cámara.

Para los sindicalistas ferroviarios, es “altamente sugestivo” que no se hayan difundido las filmaciones de la cabina. Sin embargo, en la Justicia, confían el recuperar el contenido “dañado” del disco rígido y poder analizar su contenido entre hoy y mañana.

Por su parte, Sobrero aportó elementos en el sitio web de su agrupación, http://soyferroviario.com.ar, que le da razones a quienes sospechan del Gobierno: se trata de fotografías de dos supuestos militantes de La Cámpora que “pudieron acceder a la cabina mientras que los trabajadores y la propia empresa no podían acceder”. Uno de ellos, según el delegado del Sarmiento, “aparece en un artículo de este diario sindicado como barra brava del club Colegiales y partícipe de los desmanes de la semana pasada”. “Estos personajes también siguieron a delegados dentro del hall de Once, provocándolos”, agregó.

Los jóvenes K también abuchearon a Pino Solanas el mismo día del choque: “Fui a Once para ver lo que había pasado y a slidarizarme con las víctimas. Había un clima muy raro, unas patotas de jóvenes kirchneristas o de La Cámpora no me dejaban acercar”, dijo el candidato a senador por UNEN.

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