El Gobierno envía un gesto de distensión a la CGT oficialista

Los ministros Tomada y Giorgi se reunirán con Caló en un acto de industriales

Por Nicolás Balinotti |

Al menos por hoy, durante el tiempo que pueda durar un acto de los gremios industriales, la cúpula de la CGT oficialista callará sus críticas hacia la Casa Rosada. El metalúrgico Antonio Caló jamás diría que la economía está estancada, como lo hizo hace dos semanas, si a su lado hay funcionarios kirchneristas. Mucho menos amenazaría con activar una posible protesta en caso de no haber una respuesta oficial a sus demandas salariales.

Con la excusa de oficializar el surgimiento de la Confederación de Sindicatos Industriales, la cúpula de la CGT kirchnerista compartirá hoy, en la sede del Smata, el escenario con la ministra de Industria, Débora Giorgi, y con su par de Trabajo, Carlos Tomada.

Caló no cree que hoy pueda haber alguna resolución a sus reclamos sobre la universalización de las asignaciones familiares y la extensión del congelamiento de los precios en los supermercados. Aunque el referente cegetista confía en que será un primer paso para conseguir un encuentro con la Presidenta. Los gremios quieren plantearle en persona a Cristina Kirchner su malestar por lo que consideran fue una módica suba del impuesto a las ganancias y manifestarle su preocupación ante la incertidumbre inflacionaria.

"La presencia de Tomada y de Giorgi será un gesto político porque no hay todavía definiciones sobre los asuntos que planteamos desde la CGT", dijo ayer a LA NACION un sindicalista de peso en la central oficialista.

En medio de las negociaciones salariales de la mayoría de los gremios, la visita de Tomada cobra significado. El funcionario se mostró ayer satisfecho tras el acuerdo que firmó Luz y Fuerza, que será por 18 meses y con una suba del 23% anual.

El trato del gremio de Oscar Lescano podría ser imitado por algunas organizaciones de la CGT oficialista a pesar de que Gerardo Martínez, de la Uocra, ya había advertido que no aceptarían un alza inferior al 25% anual.

Tomada y el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, celebraron ayer el cierre de las paritarias de Luz y Fuerza. Y destacaron que era la primera vez desde 2004 que se selló un acuerdo superior a un año. Un dirigente de la CGT oficialista ironizó ayer con los mensajes de los funcionarios: "Si están eufóricos porque la paritaria se cerró por casi un 32% en 18 meses, eso quiere decir que están reconociendo que la inflación existe. Pasó lo mismo con el congelamiento de precios. No había inflación hasta que [Guillermo] Moreno intervino".

En tanto, en el gremialismo opositor celebraron ayer que la Justicia avaló la denominación de la fuerza política de Hugo Moyano, que se llamará Partido por la Cultura, la Educación y el Trabajo. El lanzamiento oficial sería el 11 de marzo en el Luna Park..

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