El Gobierno evitará dar una señal hacia algún candidato

Dicen que la Presidenta "ya jugó" para desmantelar el poder de Moyano

Por Mariana Veron |

En medio de los rumores por la continuidad de Antonio Caló como posible candidato a liderar la CGT enfrentada a Hugo Moyano, el Gobierno insiste en mandar el mismo mensaje: que el postulante surja del consenso interno entre los distintos sectores gremiales.

Eso mismo le había dicho la propia Cristina Kirchner a cuatro de sus más asiduos interlocutores en el grupo de sindicalistas aliados que se reunieron con ella en la quinta de Olivos, previo al encuentro ampliado con más de 50 representantes gremiales de la semana pasada en la Casa Rosada.

"De mi boca no va a salir el nombre. Yo en la interna no me meto", habría dicho la Presidenta según contó un testigo de aquella cumbre en la residencia presidencial en la que Cristina Kirchner les exigía a sus aliados sindicales un consenso para definir el nuevo secretario general. Eso mismo repetían ayer desde Balcarce 50 ante el nuevo escenario que se abrió en la CGT opositora a Moyano sobre el futuro de Caló. Sin embargo, antes de la fractura de la CGT con Moyano, desde la Casa Rosada se fomentó primero el nombre de Gerardo Martínez y luego el de Caló para liderar la central obrera. Ayer, fuentes oficiales dijeron que la Presidenta ya jugó para ungir a sus nuevos aliados y desmantelar el poder que supo tener el líder camionero.

Además de quitarle cargos y beneficios que había conseguido Moyano, la jefa del Estado, a través del Ministerio de Trabajo, le impugnó la elección por la que fue reelegido para el máximo cargo de la central obrera. "Hasta ahí llegamos", agregó un colaborar presidencial, integrante del gabinete nacional, para explicar que la Presidenta fijó sus interlocutores y ahora será la propia interna gremial la que defina al candidato a suceder a Moyano.

En la Casa Rosada y algunos de los más cercanos representantes gremiales con diálogo diario con Cristina Kirchner resaltan como un hecho lógico los rumores sobre el supuesto malestar presidencial hacia Caló. Pero desde Balcarce 50 sostienen que la jefa del Estado ya estaba al tanto de la ausencia del líder de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Para reforzar ese argumento cuentan que el primero al que le dio la palabra fue a su segundo, Juan Belén. En una entrevista para la revista Debate, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, desechó las versiones. "En esa reunión, es cierto, Caló estuvo ausente, pero estaba la representación de la UOM en el consejo directivo, que es Juan Belén. Creo que tenía cuestiones personales... No me parece correcto hacer una lectura más allá de eso", respondió.

En Balcarce 50 evalúan que cualquiera de los nombres en danza para conducir la próxima CGT alineada con la Casa Rosada tiene buen diálogo con Cristina Kirchner.

No obstante, se sabe que como preferido la Presidenta rescata a Andrés Rodríguez (UPCN), aunque no tiene peso político en el núcleo duro de la CGT. Entre los popes sindicales, con quienes la jefa del Estado tiene mejor trato es con José Luis Lingieri (Obras Sanitarias), Gerardo Martínez (Uocra), Ricardo Pignanelli (Smata), Omar Viviani (Taxistas) y Caló. Con varios de ellos habló en Olivos sobre la sucesión de Moyano..

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