El Gobierno no logra contener paritarias por debajo de 28%

El Gobierno no logra contener paritarias por debajo de 28%

La negociación salarial del gremio aceitero será paradigmática: según el Ministerio de Trabajo, cerró oficialmente en un 27,8 por ciento, pero ayer, en tiempo récord, se acordó el pago de cláusulas adicionales que hicieron trepar el aumento a un 36%.

Más allá de las cifras finales, la paritaria de los aceiteros dejó otra vez al descubierto las presiones del Gobierno para no homologar subas por encima de la pauta que estableció el ministro de Economía, Axel Kicillof, con los sindicatos aliados de la CGT oficialista.

"Se acordó en un 27,8%, con el compromiso de las partes a revisar cláusulas condicionales, como el presentismo. Eso sería otra suma extra", reconoció ayer el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, en Radio Nacional.

Casi inmediatamente después de las expresiones del funcionario, el gremio aceitero, que reúne a unos 6000 trabajadores, informó que su trato salarial fue de 36%. Y para despejar cualquier duda, hizo públicos los números del sueldo básico, que subirá ahora de $ 10.500 a $ 14.300.

Si bien las cifras son irrefutables, Tomada insistió en que el aumento fue de 27,8% y argumentó sobre la postura oficial con respecto a las paritarias. "Hubo que reformular un contexto que venía condicionado mediáticamente, en el que los salarios y los precios, se decía, estaban por arriba de un 40%. Y no fue así. Las variables están administradas y los precios están cuidados, y la inflación está en baja. Se demuestra que no hay topes, que hay presencia del Estado para explicar este nuevo escenario económico", explicó el jefe de la cartera laboral.

Algo similar a lo de los aceiteros consiguió la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), cuyo acuerdo sirvió de paritaria testigo para el resto de los sectores. La UOM firmó también un 27,8% de suba, pero con una particularidad para la categoría más baja: se jerarquizará la tarea a partir de julio, por lo que tendrá un beneficio adicional que llevaría el alza salarial por encima de 30%.

La UOM es el sindicato que lidera Antonio Caló, jefe de la CGT alineada con la Casa Rosada. Hace unos días, en una entrevista con LA NACION y otros medios, Caló admitió la intervención del Gobierno en las paritarias y reconoció que aceptó la pauta que impuso Kicillof "para que la inflación no se desmadre".

En forma paralela, como si ya percibiera que la suba tendrá gusto a poco, Caló debate una estrategia con las seccionales de la UOM para ir a la carga por una suma no remunerativa que engorde los ingresos anuales.

En lo que va del año ya hubo gremios que no pudieron homologar su convenio en las oficinas de la cartera laboral por haber cerrado por encima de 28%. El primer sindicato que lo sufrió fue el de Empleados y Obreros de la Enseñanza Privada, que representa al personal no docente de universidades y colegios privados. Firmó la primera paritaria de 2015 con un aumento de 38%. A pesar del rechazo oficial, el jefe del gremio, Guillermo Marconi, garantizó la suba salarial porque prima el acuerdo sellado entre las partes (gremios y empresarios). Hubo otros casos similares: la Unión de Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles, la Federación del Tabaco y la Federación de la Industria de la Carne.

Hoy será un día clave. Tras más de 150 días de negociación, podrían cerrar su trato los bancarios, que exigen un piso de 30%, más compensar las quitas del impuesto a las ganancias..

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