El Gobierno multiplica gestiones ante la CGT para evitar el llamado a un paro

El Gobierno multiplica gestiones ante la CGT para evitar el llamado a un paro

Triaca, Quintana y Cabrera encabezan la negociación para bajar la tensión gremial. En la central reclaman respuestas para postergar medidas de fuerza

La excepción del medio aguinaldo de Ganancias, el pago de un suplemento para jubilados y planes sociales y libertad para la negociación por actividad de un bono de fin de año. Se trata de los tres planteos básicos que la CGT transmitió a funcionarios de primera línea del Gobierno como condición necesaria para descomprimir el malestar sindical y patear para adelante el llamado a un paro general. La respuesta oficial, según aguardan en la central obrera, se definirá tras el retorno del presidente Mauricio Macri de su visita a Nueva York. "Y si no hay respuesta, se anunciará la fecha del paro", enfatizó un encumbrado referente cegetista.

Mientras tanto, el consejo directivo de la central se reunirá hoy para terminar de organizar los detalles del Confederal del próximo viernes y evaluar el resultado de la ronda de encuentros que el triunvirato de conducción, integrado por Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña, mantuvo en las últimas semanas con organizaciones sociales, intendentes, legisladores y autoridades del PJ y la cúpula del Episcopado. Pero la parte más sustancial del debate se concentrará en el balance de las gestiones oficiales y reservadas encaradas en los últimos días con ministros y funcionarios clave del Ejecutivo sobre la agenda de reclamos de la entidad. De ello depende en concreto la definición de una medida de fuerza.

Con esa estrategia de fondo, se espera que el Confederal del viernes solo faculte al triunvirato para disponer un plan de lucha, pero sin fijar una fecha precisa para el paro general. Esa decisión obedece al intento de abrir un compás de espera por respuestas del Gobierno. Pero, además, busca establecer puntos de consenso ante las posiciones enfrentadas que se verifican puertas adentro de la conducción cegetista, entre los sectores gremiales que pretenden apurar un escenario de confrontación directa con la Casa Rosada y aquellos sindicalistas que expresan una postura más moderada, y promueven insistir con los canales de diálogo con el Ejecutivo. "Hay disposición a analizar los reclamos, pero no tenemos nada en la mano. De seguir así, habrá paro", apuntó un dirigente de la cúpula de la central.

Los ministros de Trabajo, Jorge Triaca, y de Producción, Francisco Cabrera, además del coordinador de la Jefatura de Gabinete, Mario Quintana, encabezan los contactos para descomprimir la tensión con la CGT. Su estrategia fue la de reclamar tiempo a los sindicalistas con la promesa de respuestas concretas apenas regrese Macri al país.

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