Gremios en alerta: La Cámpora avanza en el control de los fondos de obras sociales

Gremios en alerta: La Cámpora avanza en el control de los fondos de obras sociales
En la CGT de Caló se mostraron satisfechos por la salida de la Superintendencia de funcionarios que responden a Di Césare. Temen por una ofensiva contra sus prestadoras
Mientras mantienen la expectativa por un anuncio oficial que reduzca la carga del impuesto a las Ganancias sobre los salarios antes de fin de año, los gremios de la CGT que conduce Antonio Caló siguen penando por las decisiones del Gobierno que involucran los fondos de las obras sociales. El viernes recibieron con satisfacción la notificación del pago de unos $ 176 millones correspondientes al primer tramo del Subsidio de Mitigación de Asimetrías (SUMA), pero la alegría duró muy poco. A la par, los jefes de los gremios más afines a la Casa Rosada se anoticiaron del desembarco de referentes de La Cámpora en puestos estratégicos de la Superintendencia de Servicios de Salud, el organismo encargado del manejo y la distribución de recursos a sus obras sociales.

Según confiaron fuentes sindicales, el arribo a la Super de los hombres de la agrupación que lidera Máximo Kirchner se terminará de concretar en los próximos días. Y marcará la pérdida de influencia dentro del organismo del titular del Pami, Luciano Di Césare, a quien los gremios cegetistas atribuían la autoría intelectual de la polémica resolución 1200, ahora suspendida, que modificaba el sistema de reintegros de prestaciones de alta complejidad. La semana pasada la superintendenta Liliana Korenfeld desplazó al dirigente Emilio Salas, uno de los hombres de Di Césare que se desempeñaba como asesor. Desde la central sindical indicaron que en los próximos días también dejará su cargo Alejandro Aymar, responsable de la gerencia de Gestión Estratégica. “Salas y Aymar fueron los que redactaron la (resolución) 1200”, acusaron cerca de Caló. Si bien la salida de los dos funcionarios ligados a Di Césare tranquilizó los ánimos de aquellos sindicalistas que reprochaban al titular del Pami un supuesto interés de avanzar sobre las obras sociales, la información del desembarco de La Cámpora en la Super reavivó la preocupación cegetista. “Hay que estar atentos, no vaya a ser cosa que estos también pretendan avanzar sobre los fondos”, admitió un dirigente de la conducción sindical.

Otro gremialista buscó poner límites a cualquier ofensiva contra las obras sociales. “No se van a poder meter con esto, sería suicida. Se van a quedar sin ninguna pata en el sindicalismo”, desafió.

Para intentar calmar el creciente malestar entre los gremios más afines, la propia Korenfeld recibió el viernes a una delegación cegetista integrada por Caló, Andrés Rodríguez (Upcn), Armando Cavalieri (Comercio) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias). Allí les confirmó el pago a las obras sociales de $ 176 millones correspondientes a la distribución del mes de septiembre del SUMA, subsidio que prevé el reparto de unos $ 2.000 millones anuales provenientes de los recursos acumulados en el Fondo Solidario de Redistribución (FSR). Cavalieri fue el más beneficiado por ese reparto: la obra social de Comercio recibirá $ 20 millones.

Durante el encuentro los dirigentes también le entregaron a la funcionaria un paper con sus propuestas para reformular la resolución 1200, cuya aplicación quedó suspendida hasta el 30 de noviembre. Korenfeld se comprometió a analizar esta semana esas reformas, tras lo cual volvería a reunirse con los sindicalistas para acercarles el texto definitivo de la nueva resolución.

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