Gremios alertan que embestida de Moyano contra Macri pone en riesgo la unidad de la CGT

Coinciden en atribuir la dureza del camionero en su paritaria a la pelea que mantiene con el Gobierno por el futuro de la AFA. Camioneros quiere a Pablo para la CGT

Quienes apostaban a un tránsito sereno y sin grandes turbulencias hacia la definición de la conducción de la nueva CGT unificada, que verá la luz el próximo 22 de agosto, se equivocaron feo. Pese a haber iniciado el proceso de retirada del liderazgo de su propia central, Hugo Moyano volvió a tensar los ánimos en la relación con la administración de Mauricio Macri y con ello dejó en claro que conserva un poder estratégico en la interna sindical.

La posición de confrontación que Moyano asumió en medio de la paritaria de Camioneros, con la paralización durante el fin de semana de los servicios de distribución de combustibles y la amenaza de complicar la recolección de residuos y el transporte de caudales, provocó duras críticas en el resto de los sectores gremiales, donde reprocharon que su actitud pone en riesgo todo el proceso de unidad cegetista. "El está jugando su propia patriada, pero con una actitud desproporcionada que termina golpeando todos los esfuerzos por la reunificación", advirtió ayer a este diario un importante referente de la central obrera.

La crítica involucra por igual a todos los espacios cegetistas a excepción de los gremios que responden al liderazgo del camionero. Entre esos grupos la coincidencia básica fue la de atribuir la posición de Moyano a la fuerte pulseada que mantiene con el Gobierno por el futuro de la conducción de la AFA, interpretación que el propio dirigente buscó desactivar con sus declaraciones de ayer, aunque sin demasiado éxito.

"Esto es parte de su pelea con Macri por la AFA, un tema que nada tiene que ver con los gremios ni con los trabajadores", se quejó el titular de un sindicato del transporte. Otro dirigente, enrolado en la central oficial que encabeza Antonio Caló, fue aún más crítico y acusó a Moyano de querer "sumarnos a todos a su enfrentamiento" con el Ejecutivo.

Al respecto, los reproches apuntaron a que la actitud del camionero pone en jaque el acuerdo básico alcanzado en el marco de las negociaciones entre todos los espacios cegetistas, en el sentido de evitar profundizar una estrategia de confrontación con el Gobierno hasta la definición de la nueva conducción de unidad. "El está tomando una postura de generar zozobra y mostrar los dientes que no es lo ideal en este momento. Primero tenemos que unirnos y después se definirá la estrategia en la relación con el Gobierno", insistió otro dirigente. 

Justamente algunas voces sindicales evaluaron también la actitud de Moyano en referencia a la pulseada abierta entre los distintos grupos cegetistas por el armado de la futura conducción. En ese sentido, un referente de la CGT oficial opinó que el camionero apunta a fortalecer la figura de su hijo Pablo, número dos de su gremio, como eventual representante del moyanismo en un posible triunvirato o cuarteto de unidad. Esa alternativa, sostenida por una decena de sindicatos que conforma la CGT Azopardo, choca de lleno con la posición de otros gremios del mismo sector que impulsan al dirigente Juan Carlos Schmid para integrar un cuerpo colegiado de conducción, como referente del moyanismo y de los poderosos gremios del transporte agrupados en la CATT.

Los otros candidatos para integrar la futura cúpula de la CGT reunificada son el dirigente de Sanidad y diputado del Frente Renovador Héctor Daer, que tiene el apoyo de los grupos de "gordos" e "independientes" de la central de Caló; el dirigente barrionuevista Carlos Acuña y el ferroviario Sergio Sasia, por el MASA de Omar Viviani.

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