Gremios se aprestan para el futuro gobierno de Macri y aceleran la unidad de la CGT

Gremios se aprestan para el futuro gobierno de Macri y aceleran la unidad de la CGT

La derrota de Scioli golpeó a Caló y a sus gremios aliados. Crece apuesta por la unidad para fortalecer el poder sindical y enfrentar un eventual ajuste del nuevo gobierno

Algunos festejaron y otros terminaron el domingo con caras largas, resignación y cierta mezcla de bronca y preocupación. Hubo, sin embargo, un fuerte denominador común entre ganadores y perdedores del sindicalismo peronista ante la elección de Mauricio Macri como nuevo presidente: la aceleración de los tiempos para reunificar la CGT se impone como un objetivo unívoco para encarar la relación con el futuro gobierno con la fortaleza suficiente para incidir en las principales decisiones del poder.

En ese propósito coincidieron tanto los sectores gremiales enfrentados a la administración kirchnerista, que liderados por Hugo Moyano en número importante apostaron al triunfo de Macri, como aquellas entidades cercanas al actual Gobierno, nucleadas en la CGT de Antonio Caló, que se encolumnaron masivamente con la candidatura de Daniel Scioli y anoche –mientras intentaban digerir la derrota– reclamaban superar cuanto antes el actual marco de fragmentación sindical. 

En una y otra vereda del mundo gremial el razonamiento era similar: los gremios serán una pieza clave para garantizar la gobernabilidad de la gestión nacional de Macri, pero ningún sector sindical podrá por si solo asegurar ese compromiso. Ni podrá en soledad y sin una estrategia de conjunto enfrentar un eventual escenario de ajuste con medidas que castiguen los intereses de los trabajadores, un temor compartido entre la dirigencia cegetista.

El objetivo de la unidad se supone así para el sindicalismo peronista un doble desafío en la gran apuesta de fortalecimiento sectorial, tanto como motor para exigir participación en la toma de decisiones como también como un poder estratégico para confrontar medidas que atenten contra su agenda.

"No podemos hace más lo de (Saúl) Ubaldini, pero tampoco hay espacio para que vengan por nosotros", apuntó un importante gremialista al recordar los 13 paros nacionales de la CGT contra la gestión de Raúl Alfonsín. Otro dirigente coincidió en que no hay un espíritu de confrontar con el nuevo gobierno y pidió esperar sus decisiones. "Tampoco mañana podemos salir a hacer lío. Hay que ver las medidas que toma y cómo administra las presiones", analizó.Tiempos para la unidad"La clave es la unidad y tenemos que llegar a ella cuanto antes", reclamó anoche el dirigente José Luis Lingeri, titular de Obras Sanitarias y referente de la CGT oficial, apenas se conocieron los resultados de la elección. Juan Carlos Schmid, secretario general de la CATT, la poderosa confederación de gremios del transporte, y miembro de la central moyanista, se sumó al mismo pedido y advirtió sobre la necesidad de trabajar en la unidad para "ejercer la defensa de los propios intereses". "No va a ser una etapa sencilla (para el país) y sin reunificación va a ser muy complicado", remarcó. 

En la misma línea y frente a las versiones acerca de la intención de Macri de avanzar en un pacto social tripartito, Héctor Daer, referente de Sanidad y del sector de los "gordos" de la central de Caló, sostuvo que ese esquema solo será posible con un sindicalismo unido. "No hay pacto social posible sin eso, porque nadie solo puede garantizarlo", enfatizó.

Pese al propósito compartido, subsisten las diferencias respecto de la construcción del futuro liderazgo cegetista. En el moyanismo aseguraron que el apoyo implícito de su jefe al proyecto de Macri le dará una ventaja contundente al momento de fijar las condiciones de la reunificación y hasta consideraron "agotado" el ciclo de Caló en la jefatura sindical. Otro opinión esgrimieron desde la CGT oficial, donde advirtieron que solo el consenso entre todas las corrientes internas garantizará una unidad viable. 

"Hoy nadie puede imponer nada. Si es así fracasamos", insistieron en ese sector. Coincidió Schmid: "Para definir quién o quiénes conducirán la CGT hay que hacer una síntesis".

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