Gremios cordobeses critican Ganancias

Gremios cordobeses critican Ganancias
Todos los referentes sindicales ven como insuficiente la suba del mínimo no imponible. Los estatales comienzan a negociar en los próximos días y el reclamo salarial tiene como piso el 25%. Creen que la Nación presionará para que no se supere el 20%.

Con un clima recalentado y la firme decisión de la Casa Rosada de ponerle un techo del 20 por ciento a las paritarias, en Córdoba tanto los gremios estatales como del sector privado insisten en que el piso de la discusión salarial debe ubicarse en el 25 por ciento de incremento.

Al igual que ocurrió a nivel nacional, todos los sindicatos cordobeses no dudan en calificar de “insuficiente” la suba del 20 por ciento del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, que regirá desde marzo, según anunció la presidenta Cristina Fernández el lunes pasado.

La mayoría de los gremialistas avizoran un año conflictivo ante la decisión de la Nación de presionar al máximo para que las paritarias no superen el 20 por ciento. “La Nación va a pelear a muerte para que las paritarias no superen el 20 por ciento”, opinó por lo bajo un dirigente estatal.

A nivel provincial, las primeras conversaciones salariales arrancarán en los próximos días. El jefe de Gabinete, Oscar González, anticipó que será un acuerdo salarial “muy parecido” al del año pasado. “Si se repite un aumento promedio del 25,5 por ciento, significa 3.000 millones de pesos anuales extras”, resaltó el funcionario en diálogo con La Voz del Interior.

Empleados públicos. El año pasado, el primero en firmar el acuerdo fue el Sindicato de Empleados Públicos (SEP), con un aumento promedio del 25,5 por ciento, en tres tramos, con mejoras que treparon hasta el 27,5 por ciento para determinadas categorías.

El acuerdo general consistió en un 12,5 por ciento en febrero; 6,25 por ciento en agosto y 6,25 por ciento en noviembre.

José Pihen, titular del SEP, a cargo de la CGT Regional Córdoba y legislador oficialista, adelantó que el sindicato plantea que el piso de la discusión sea la mejora del año pasado. La estrategia del dirigente delasotista siempre ha sido no hablar de porcentajes antes de conversar con el Gobierno. Evalúa como “insuficiente” el cambio en Ganancias y señala que alrededor del 20 por ciento de los empleados de la administración, incluidos los jerárquicos, tributan Ganancias.

Docentes. La Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC), que conduce Juan Monserrat, dijo que pedirán “mejorar la propuesta salarial de 2012”. Anticipó que reclamarán dentro de una banda que va entre el 25,5 y el 30 por ciento de incremento. “Nadie en su sano juicio puede plantear paritarias superiores al 35 por ciento”, subrayó.

Desde la oposición interna en la UEPC, la dirigente Luciana Echevarría, de Alternativa Docente, aseguró que dentro del gremio muchos consideran que el piso de la discusión salarial no debe ser inferior al 30 por ciento.

Los sectores disidentes a la conducción creen que el Gobierno utilizará como carta de negociación con Monserrat la autorización del Ministerio de Trabajo al aporte obligatorio del 2,5 por ciento que dispuso cobrar el sindicato a los docentes no afiliados en el mes que perciban aumentos. Esa “cuota solidaria” fue aprobada el año pasado por la asamblea de la UEPC, pero para ser instrumentada debe ser autorizada por el Ejecutivo.

Personal superior. La Unión de Personal Superior (UPS), que dirige Domingo Ovando, es el único gremio estatal que reclamó un porcentaje mayor, en el marco de un reclamo de jerarquización de quienes ocupan cargos de conducción en el sector público. Ovando aludió a una mejora del 50 por ciento y remarcó que “no puede ser” que un jefe de sección cobre 7.000 pesos.

El sindicalista dijo que conversó con el jefe de Gabinete y le anticipó una jerarquización del sector directivo de carrera.

Luz y Fuerza. El Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba, que encabeza desde diciembre pasado el peronista Gabriel Suárez espera sentarse a negociar la pauta salarial a mediados de febrero con el directorio de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba, que preside Osvaldo Simone. Suárez, secretario adjunto de la CGT opositora “Rodríguez Peña”, adelantó que el gremio pedirá una mejora del 30 por ciento. El año pasado Luz y Fuerza consiguió un aumento del 28 por ciento. Consideró “totalmente insuficiente” la modificación en Ganancias y reveló que el 90 por ciento de los empleados de la Epec pagan ese tributo.

Bancarios. Raúl Ferro, titular de la delegación Córdoba de la Asociación Bancaria, consideró que las expectativas apuntan a que la conducción nacional no debe negociar por debajo del 25 por ciento. Opinó que la suba del mínimo no imponible es “un pequeño paso, que le da un respiro a las categorías más bajas”, pero advirtió que después de la mejora paritaria, muchos empleados volverán a tributar.

Metalúrgicos. Aunque depende de Antonio Caló, jefe de la CGT oficialista y de la UOM nacional, el secretario general de los metalúrgicos de Córdoba, Rubén Urbano, afirma que la suba “no puede ser inferior al 25 por ciento”. El año pasado la UOM tuvo un incremento del 23 por ciento. Urbano sostuvo que la conducción nacional debe comenzar a negociar con las cámaras empresarias para tener cerrado un acuerdo el 1° de abril, fecha en que vence la paritaria vigente.

Urbano consideró “ínfimo” el aumento del mínimo no imponible y señaló que en Córdoba hay un 30 por ciento de los metalúrgicos que tributan ese impuesto. Admitió que hay muchos operarios que están pactando con sus patrones trabajar las horas extras en negro, ya que de lo contrario ese adicional “se lo come Ganancias”.

Choferes. Alfredo Peñaloza, titular de la Unión de Tranviarios Automotor de Córdoba consideró que el aumento salarial no debería ser menos del 25 por ciento, aunque aclaró que la seccional local acata lo que acuerda el gremio a nivel nacional. Actualmente la UTA, que conduce el kirchnerista Roberto Fernández, está en plena negociación paritaria. El año pasado tuvo obtuvo una mejora del 18 por ciento a nivel nacional, pero en Córdoba llegó al 23 por ciento, por la forma de aplicación.

Peñaloza consideró “bajísimo” el aumento del mínimo no imponible. “Es una charlatanería de la Presidenta”, criticó el dirigente, y advirtió que poco más del 50 por ciento de los choferes de UTA tributan Ganancias.

Puntos de vista

José Pihen (SEP y CGT oficialista). “Hemos planteado que el piso de discusión salarial es lo del año pasado; entre 25,5 y 27,5 por ciento. No voy a decir más que eso. La suba del mínimo no imponible de Ganancias es positiva, pero insuficiente. Con el aumento que obtengamos en febrero, en el mejor de los casos, lo de Ganancias resultará neutro”.

Juan Monserrat (Uepc). “De la Sota dice que va a repetir el esquema salarial de 2012; no es mal piso, pero no alcanza. Hay que mejorarlo. Vamos a plantear la discusión entre el 25 y el 30 por ciento. Esta será una paritaria rara, con mucho componente político y económico. No estamos de acuerdo en que los trabajadores tributen Ganancias”.

Gabriel Suárez (Luz y Fuerza y CGT opositora). “El aumento del mínimo no imponible es totalmente insuficiente; no es lo que esperaban los trabajadores. Este será un año muy conflictivo porque las políticas nacionales generan una presión permanente de no diálogo. El enfrentamiento entre Cristina y De la Sota afecta no sólo a Epec, sino a todos los cordobeses”.

Rubén Urbano (UOM). “Desde Córdoba, los metalúrgicos creemos que la suba no puede ser inferior al 25 por ciento. Es ínfimo lo que se elevó el mínimo no imponible de Ganancias, y cuando se otorgue el aumento paritario muchos volverán a tributar. Hay operarios que pactan hacer horas extras en negro, porque, si no, se las come Ganancias”.

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