Gremios disidentes exigirán al gobierno aumentos del 25%

Así lo adelantó el titular del SITRAPP, Carlos Laciar, al apuntar que ese porcentaje es el piso sobre el que tiene que negociar el gobierno provincial para dejar conformes a los sindicatos que representan a los empleados públicos. Pero para ir más allá, el gremialista graficó que el salario mínimo de los estatales riojanos debe ubicarse en $3 mil.
El Sindicato de Trabajadores Públicos Provinciales (Sitrapp), a través de su secretario general Carlos Laciar, se pronunció en torno a las acciones iniciadas por los gremialistas nacionales de la Confederación General del Trabajo (CGT) y de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), por la discusión de paritarias para evaluar el aumento de los salarios para este año.

En ese sentido, Laciar, se mostró de acuerdo con el hecho de que la Argentina creció por encima de los salarios y añadió que “en La Rioja –según las versiones oficiales- en cuanto a ingresos, estamos mejor que nunca pero como siempre lo decimos, eso no se ve reflejado en los salarios que siguen muy por debajo de la inflación real que es bien distinta a la que plantean desde el INDEC”.

El titular del SITRAPP coincidió en reclamar un 25 por ciento “porque día a día los sueldos quedan depreciados y la intención es recuperar el poder adquisitivo ante una inflación que anduvo en el 23% en 2011. Está claro que ese número dista mucho del 9.5% que señala el Gobierno Nacional por eso reiteremos nuestro reclamo de sueldos no inferiores a los 3 mil pesos”.

En ese sentido, consideró que “primero tenemos que comenzar por sentarnos a una mesa de diálogo en esta provincia, cosa que hace mucho no sucede porque Luis Beder Herrera cree que gobierna en una monarquía y toma las decisiones como le parece y con quién le parece, basándose en la obsecuencia y no en las necesidades”.

Asimismo hizo alusión a una información que señala que la mayoría de los gremios tiene sueldos inferiores a los 3000 pesos. “Es verdad, como también que hubo aumentos, que fueron ridículos y ni siquiera sirvieron para hacer aportes a futuro porque ese dinero está en negro”. “Nos urge que las autoridades tengan un poco de sentido común, de apertura y de compromiso con los trabajadores”, concluyó.

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