Más de 60 gremios le exigirán mañana a Lifschitz que dé su plan de seguridad

Más de 60 gremios le exigirán mañana a Lifschitz que dé su plan de seguridad

Gremios reunidos en el Movimiento Sindical Rosario se reunirán con el gobernador electo y pretenden conocer también el nombre del futuro ministro del área.

Luego de su insistencia, los gremios reunidos en el Movimiento Sindical Rosario lograron ayer concretar una reunión con el gobernador electo Miguel Lifschitz. El encuentro fue pautado para mañana al mediodía y está previsto que asistan 62 organizaciones diferentes con el objetivo de conocer el plan de seguridad del próximo gobierno provincial.

"Cada vez somos más porque el aumento de los niveles de violencia nos involucra a todos", dijo a LaCapital el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Antonio Donello, uno de los impulsores del cónclave. El dirigente adelantó que le pedirá al próximo jefe de la Casa Gris que dé a conocer su equipo, en especial el ministro de Seguridad.

La reunión será en principio en la sede del Partido Socialista ubicada en Córdoba 2089, casi esquina Balcarce. Aunque eso se determinará hoy. Se espera que allí no sólo confluyan los sindicatos que ya se habían unido para exigir seguridad, sino otras 10 agrupaciones más invitadas por la UOM y con las que "existe una muy buena relación", dijo Donello antes de añadir que "en este tema extremadamente preocupante y que no tiene fin las organizaciones de los trabajadores deben dejar de lado cualquier diferencia".

Del movimiento sindical participan Empleados de Comercio, judiciales, municipales, trabajadores de clínicas y sanatorios, docentes particulares, bancarios, personal de las automotrices y Aduana, entre otros.

Colectiveros. Aunque, el objetivo de máxima es lograr la participación de los miembros de la Unión Tranviarios Automotor (UTA). Según pudo saber este diario, habrá gestiones de último momento para llevar también a sus máximos representantes al encuentro con Lifschitz.

Esa iniciativa está directamente ligada con la posibilidad de llevar a cabo una medida de acción directa en el caso de que las respuestas del futuro mandatario provincial no satisfagan y la ola de violencia continúe. Es que para Donello, "la misma gente, los ciudadanos se van a terminar levantando solos más allá de que se convoque oficialmente a un paro general". En efecto, el metalúrgico fue taxativo: "Nadie quiere seguir viviendo así, con miedo en una ciudad donde atacan a los inocentes".

El llamado Movimiento Sindical Rosario fue un actor clave en el nuevo desembarco de varios cientos de efectivos de la Policía Federal y Gendarmería Nacional en el marco del operativo conjunto diagramado entre la provincia y la Nación para reforzar la seguridad en la ciudad. Y ahora busca más respuestas que sus miembros esperan desde hace tiempo.

"¿Qué esperan de Lifschitz?", preguntó este medio. "Lo mismo que necesitamos del gobierno que se va; un plan claro. Además, el gobernador electo dijo que tenía la solución para combatir la inseguridad", respondió Donello.

Dudas. Y siguió en la misma línea en la búsqueda de precisiones. "Nos llama mucho la atención que la actual administración y la que llegará no estén en este momento trabajando juntas. Sería lo lógico para ganar tiempo", cuestionó con un dejo de ironía.

E incluso traspoló la cuestión a la provincia de Buenos Aires. "El saliente gobernador Daniel Scioli ofreció su apoyo a la gobernadora electa María Eugenia Vidal. Y acá no vemos eso, a pesar de que fue el mismo partido el que ganó las elecciones".

Sobre el equipo que acompañará a Lifschitz, el sindicalista advirtió: "A esta altura ya no puede decir que no va a darlo o que lo está armando. Vamos al encuentro para saber quién será el ministro de Seguridad". Los trascendidos indican que en ese cargo estará el actual diputado provincial de la UCR Maximiliano Pullaro.

Mientras tanto, los uniformados federales ya están recorriendo Rosario, sobre todo la zona del macrocentro, donde son visibles los móviles de negro y azul. El reclamo conjunto de los gremios rosarinos comenzó a gestarse a fines de agosto pasado, después de varias movilizaciones que encabezaron los obreros de la construcción y taxistas.

En tanto, durante los últimos días de la última semana, los sindicatos advirtieron que continúan en estado de alerta y movilización permanente y exigieron un "plan a mediano y largo plazo".

El Sindicato de Peones de Taxis, uno de los más duros con el reclamo por seguridad, no concurrió a la cumbre que encabezó hace algunas semanas el gobernador Antonio Bonfatti donde se anunció la presencia de efectivos federales. Se mostraron decepcionados por las dilaciones en los anuncios y la falta de respuestas de la Casa Gris. Y, al parecer, los dirigidos por Horacio Boix tampoco concurrirán al encuentro de mañana.

Mientras tanto, el dirigente reconoció ayer que la presencia de las fuerzas nacionales ayudó a disminuir el delito, aunque aclaró que esa medida sólo representa "un parche".

Y siguió: "De tener entre cuatro y cinco hechos diarios, pasamos a tener esa cantidad por semana", señaló Boix.

No obstante, el gremialista aclaró que la presencia de las fuerzas federales, que por lo pronto permanecerán en Rosario hasta diciembre, "también es un parche". Y opinó que el nuevo gobierno que asuma de la mano de Miguel Lifschitz "tendrá que establecer un plan para combatir el delito y ver cómo se teje una malla social para contener a familias marginadas, que es de donde sale la mayoría de los delincuentes".

“La presencia de los federales es solamente un parche”

 El Sindicato de Peones de Taxis, uno de los más duros con el reclamo por seguridad, no concurrió a la cumbre que encabezó hace algunas semanas el gobernador Antonio Bonfatti donde se anunció la presencia de efectivos federales. Se mostraron decepcionados por las dilaciones en los anuncios y la falta de respuestas de la Casa Gris. Y, al parecer, los dirigidos por Horacio Boix tampoco concurrirán al encuentro de mañana. 

     

Mientras tanto, el dirigente reconoció ayer que la presencia de las fuerzas nacionales ayudó a disminuir el delito, aunque aclaró que esa medida sólo representa “un parche”.

    

Y siguió: “De tener entre cuatro y cinco hechos diarios, pasamos a tener esa cantidad  por semana”, señaló Boix.

  

   No obstante, el gremialista aclaró que la presencia de las fuerzas federales, que por lo pronto permanecerán en Rosario hasta diciembre, “también es un parche”. Y opinó que el nuevo gobierno que asuma de la mano de Miguel Lifschitz “tendrá que establecer un plan para combatir el delito y ver cómo se teje una malla social para contener a familias marginadas, que es de donde sale la mayoría de los delincuentes”.

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