Los gremios, en pie de guerra por el dinero de las obras sociales

La CGT de Caló lanzó una dura amenaza; protesta de Barrionuevo y Moyano

Por Nicolás Balinotti |

Fue una coincidencia fugaz, pero al menos ayer el atomizado mapa sindical unió sus piezas para plantear su postura sobre los fondos de las obras sociales. La incertidumbre sobre el cobro de la deuda que mantiene el Estado con los gremios y la letra chica de una resolución (la 1200) que ajustó los valores de los reintegros generó inmediatas reacciones desde las tres CGT.

El puñado de gremios que responde a la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo se movilizará hoy hasta la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) para reclamar por los fondos adeudados y la eliminación de la normativa 1200.

La CGT de Hugo Moyano analizó anteayer sumarse a la protesta de Barrionuevo, pero decidió dar "libertad de acción" a los dirigentes. Por eso, no se descarta que en la movilización de esta tarde se divise alguna columna de los camioneros o de alguna otra organización ligada al moyanismo.

Sin ánimo de ir a la confrontación directa, la CGT que encabeza Antonio Caló, que es la más cercana al Gobierno, lanzó ayer una dura advertencia a través del dirigente Oscar Lescano. "Nos van a tener que matar antes de tocar las obras sociales. Estamos dispuestos a todo. Si nos quieren arrebatar los fondos, habrá una pelea muy grande", dijo el líder de Luz y Fuerza en diálogo con Radio Belgrano.

Justamente en la sede del gremio que lidera Lescano, la CGT oficialista se reunió ayer para debatir sobre la resolución 1200, que quedó en suspenso durante un mes tras la objeción que presentaron los sindicatos.

"Sólo un gobierno militar puede sacar una resolución así", se quejó Lescano. Héctor Daer, de Sanidad, fue cauto, pero también manifestó reparos: "Se está gestionando para resolver las deficiencias".

Caló solicitará hoy una nueva audiencia con la superintendenta de servicios de salud, Liliana Korenfeld, y con el director del PAMI, Luciano Di Cesare. Los gremios les llevarán a los funcionarios las modificaciones que ellos le harían a la resolución 1200. La propuesta fue supervisada por técnicos que estuvieron bajo la órbita del dirigente José Luis Lingeri, quien ocupó el mismo cargo de Korenfeld durante el menemismo.

Lingeri pedirá que se modifique la medida que les quitaba servicios a los afiliados con discapacidad; que se contemplen los reintegros por algunas medicaciones específicas, y sugerirá que se agilice el tratamiento de los expedientes. Para los gremialistas, el sistema de reintegros está saturado, lo que dificulta la devolución de los fondos por parte del Estado.

La central alineada con la Casa Rosada también manifestó su preocupación por la falta de señales del Gobierno para elevar el tope del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias. "Nos prometieron una respuesta en 15, 20 días", se esperanzó un dirigente..

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