Gremios oficialistas logran duplicar un presupuesto clave

El Gobierno casi duplicó el presupuesto destinado a financiar prestaciones de salud de las obras sociales sindicales. Lo hizo para atender la suba de costos sanitarios por la inflación de este año, pero también para saldar una deuda por trámites no pagados a los gremios entre 2013 y 2014 y que servía a los funcionarios como prenda de cambio en las negociaciones con los dirigentes.

La medida, plasmada en una resolución con la firma del jefe de Gabinete,Aníbal Fernández, y del ministro de Economía, Axel Kicillof, atiende una demanda constante de los sindicatos, pero en particular los que están alineados con el Gobierno, con las mayores obras sociales a su cargo. 

La decisión administrativa 331/2015, publicada el viernes en el Boletín Oficial, aumentó en 1.800 millones de pesos el presupuesto para el Sistema Único de Reintegros (SUR), que maneja la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) y que les devuelve a las prestadoras de salud de los gremios el valor de los tratamientos médicos más complejos, como los de sida, hemofilia y trasplantes, entre otros. En el Presupuesto 2015 la SSS contaba para todo el año con 2.292.162.000 pesos para esos reintegros. 

Se trata de una concesión que beneficia en mayor medida a los sindicatos de la CGT oficialista que firmaron en paritarias aumentos salariales en la línea del 27% (como quería Kicillof, más allá de haber pactado en algunos casos adicionales que elevaron el efecto de bolsillo por encima de esa pauta) y que tienen las obras sociales más grandes, como los casos de Comercio, Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA). A diferencia de otros desembolsos de la Superintendencia, los del SUR no son automáticos y dependen de los trámites presentados por las propias organizaciones. 

De hecho, la cúpula de la central obrera más afín al Gobierno intentará, antes de las elecciones, obtener un aumento en los otros rubros pagados por la SSS: son los casos del "Suma 70", un subsidio que cubre el valor de la atención médica a jubilados por parte de las obras sociales; el "Sumarte", para compensarles por los afiliados con planes sociales, y otro que les paga $ 192 mensuales a esas organizaciones el PAMI por la cobertura a cada afiliado que elige quedarse en su organización gremial de origen. 

"El refuerzo presupuestario se acordó para cubrir los aumentos en los costos de los medicamentos y de los tratamientos médicos más complejos que pudieran haber hasta fin de año, y también por deudas de trámites no pagados en los dos años anteriores", le explicó a este diario José Luis Lingeri, jefe del gremio de Obras Sanitarias y encargado en la CGT oficialista de todas las gestiones ligadas a las obras sociales. El dirigente confirmó, además, que la central obrera le pedirá a Kicillof una reunión para analizar eventuales incrementos en los otros tres subsidios.

Con una cosecha escasa en las listas de candidatos para octubre y negociaciones salariales que fueron encorsetadas por el ministro de Economía, la CGT de Antonio Caló tuvo sus mayores éxitos este año en el rubro de las obras sociales. Además del aumento presupuestario se benefició semanas atrás con la suba de hasta un 38% en el aporte de los monotributistas con destino a las prestadoras de salud, lo que representa proyectado en el año un ingreso extra de casi 1.700 millones de pesos. 

De todos modos, los gremios -oficialistas y opositores- parecen haber resignado una demanda global por el fondo que acumula sus aportes al fisco y que en la actualidad alcanza cerca de $ 25 mil millones, cuya distribución completa reclaman todos los sectores del movimiento obrero peronista.

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