Gremios opositores paran junto con transporte el 31

• CGT DE MOYANO SE SUMARÁ HOY.

• TAMBIÉN CTA.

• BARRIONUEVO TEME PASO EN FALSO.

El paro del transporte del 31 de marzo podrá convertirse en una huelga nacional del sindicalismo opositor. La CGT de Hugo Moyano resolverá hoy adherir a la jornada, convocada contra el Impuesto a las Ganancias, entre otras reivindicaciones. También lo hará la CTA de Pablo Micheli, con su propia agenda de reclamos. 

El camionero reunirá esta tarde el consejo directivo de su CGT. En su entorno dieron por hecho que los sindicatos que le responden y que no pertenecen al ámbito del transporte votarán por sumarse a la huelga de la actividad. El propio Moyano ya estaba involucrado en la medida de fuerza de los transportistas a través de su sindicato, en una acción coordinada con los colectiveros de la UTA y los ferroviarios de La Fraternidad, entre otras organizaciones. 

La duda que subsiste en todas las agrupaciones sindicales es si el paro del 31 será cumplido por sus convocantes originales. Es que la medida fue resuelta a mediados de febrero con el propósito de darle tiempo al Gobierno a negociar un sendero para las paritarias del sector, y de paso una respuesta por Ganancias. 

Esa incertidumbre hacía dudar hasta anoche a los jefes gremiales que acompañan a Luis Barrionuevo en la CGT Azul y Blanca. Habitual fogonero de protestas nacionales, el gastronómico y sus aliados temen dar un paso en falso si adhieren a una huelga que termina por ser levantada por sus organizadores primigenios.

La duda alcanzaba también a la CTA de Micheli. La central opositora convocó a su propia jornada de protesta contra el Gobierno para el 17 de marzo, con paros y movilizaciones, y con un temario que abarca desde "la inmediata apertura del Consejo del Salario" para fijar un piso de 12 mil pesos, la "derogación del impuesto al salario", la aplicación del 82% móvil para todos los jubilados, el "cese de los despidos y suspensiones" y la "derogación de la ley antiterrorista". 

Cerca del jefe estatal dijeron que ese mismo pliego de demandas servirá para adherir al paro del 31 de marzo, incluso a pesar de que subsisten los mismos interrogantes que en las filas de Barrionuevo acerca de la efectiva concreción de la medida. 

En la CGT de Moyano, en cambio, la opinión mayoritaria estaba inclinada por darle volumen nacional y en todas las actividades al paro de fin de mes. "Si me preguntan, no tengo dudas de que tenemos que ir a una huelga nacional", le dijo anoche a este diario Gerónimo Venegas, de los peones rurales de UATRE. 

En todo el arco opositor quedó en suspenso un paro a fin de año, que fue levantado luego que Cristina de Kirchneranunció la exención en el pago de Ganancias de la segunda cuota del aguinaldo. Aquella medida también había comenzado a instancias de los gremios del transporte y se había extendido al resto de las centrales disidentes. 

Pero en este caso, ni los gremios más alejados del Gobierno ni los más afines esperan novedades por parte de la mandataria en el rubro Ganancias, el principal eje de los reclamos, al menos hasta después de mitad de año. Esa certeza le da más chances al paro de ser cumplido.

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