Los gremios piden más de una paritaria al año

Exploran acuerdos por semestre hasta ver cómo sigue la economía

En paralelo a su reunificación, la CGT avanza con una estrategia común para afrontar la negociación salarial: hay gremios de peso que pedirán paritarias más de una vez al año. Uno de los dirigentes que ya anticipó su jugada fue el mercantil Armando Cavalieri, el anfitrión de un encuentro que ayer cruzó por primera vez a la cúpula de la CGT oficial con el presidente Mauricio Macri y su ministro de Trabajo, Jorge Triaca.

"El nuevo Gobierno nos pidió negociar mirando para adelante. Si lo hacemos, será cada seis meses, hasta ver cómo sigue la inflación y la economía, y con un compromiso a recuperar lo perdido. Podría ser un 15% por semestre", dijo Cavalieri a la nacion. El líder de los empleados de comercio blanqueó su estrategia delante de Triaca, quien ayer escuchó de boca de Antonio Caló y Gerardo Martínez las objeciones sindicales a negociar paritarias en base a la productividad, como había propuesto el funcionario macrista.

"Lo de la productividad es difícil de aplicar y no es para todos los sectores. Las paritarias dependerán de cada sector, como antes hubo gremios que cerraron por 18 meses y otros por 12. Es necesario, además, un bono de fin de año para recuperar los aumentos de los últimos meses", dijo Caló a la nacion antes de sentarse en la primera fila del salón Golden Center de Parque Norte para escuchar el discurso de Macri ante los empresarios de la Unión Industrial Argentina (UIA).

Los sindicatos no quieren sellar un aumento salarial en un escenario de incertidumbre, con inflación en ascenso y aún sin tener señales de lo que sucedería con el cepo al dólar, que podría generar una brusca devaluación del peso. Además, dudan de la expansión del programa Precios Cuidados y de que los empresarios estén dispuestos a retrotraer los precios a noviembre, como lo sugirió el Gobierno.

Otro gremio que ya planteó negociar salarios más de una vez al año fue el del personal no docente de entidades privadas, que dirige el ex árbitro de fútbol Guillermo Marconi, de fluidos nexos con la Iglesia. El gremio y las cámaras empresarias avanzan en un acuerdo que podría ser pionero: cerrar un aumento a cuenta por el primer cuatrimestre y acordar en paralelo una suba del 30%, "acorde a la inflación", para los aportes sociales, lo que evitaría un desfinanciamiento de las obras sociales.

Siguen de cerca el mecanismo y el curso de esta negociación los bancarios y los colectiveros de la UTA, quienes deberían reabrir su paritaria antes de enero. Los bancarios, por ahora, no definieron una estrategia y esperaran el curso que tome la economía. En la UTA, en tanto, están ansioso en conocer oficialmente lo que ocurriría con los subsidios estatales al transporte de pasajeros. De eso dependería la magnitud de su demanda.

Delante de la UIA, Triaca alentó ayer una suerte de diálogo social entre el Estado, los empresarios y los sindicatos. Pidió "no discutir el día a día, sino el mediano y largo plazo". Los sindicalistas lo tomaron como un mensaje destinado directamente a ellos. El ministro de Trabajo hizo hincapié apenas después de que Caló y Hugo Moyano hayan presionado públicamente por un pago extra para compensar la inflación de los últimos dos meses.

En paralelo a la negociación salarial, las tres vertientes de la CGT darán entre hoy y pasado mañana un paso decisivo en tren de la reunificación. Dirigentes de los tres sectores confluirán hoy en un encuentro con Guy Ryder, el sindicalista que dirige la Organización Internacional del Trabajo (OIT). De esta cumbre podría surgir una foto conjunta entre Caló y Moyano que simbolice un principio de acuerdo.

También hoy, la cúpula de la CGT de Caló definirá qué postura llevará al plenario de pasado mañana en la sede de Azopardo, donde hasta ahora manda Moyano. La mayoría promueve forzar la unidad y plantarse juntos ante el nuevo gobierno. Impulsan esta jugada "los Gordos" (grandes gremios), la Uocra y la influyente alianza de gremios del transporte.

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