El PE y los gremios de la salud comienzan a discutir los salarios

Los representantes de los trabajadores del Siprosa esperan que el incremento se otorgue en el básico y que, en lo posible, no sea escalonado.
De ambos lados de la mesa de negociación esperan poder repetir la historia del año pasado. Aunque una de las partes, por supuesto, pretende que la cifra de aumento sea superior. Los representantes de los trabajadores del Siprosa y las autoridades del Ministerio de Salud concretarán hoy la primera ronda de reuniones paritarias. Las expectativas de empleadores y empleados están puestas en iniciar el año sin conflictos salariales, tal como ocurrió en 2012.

"Comenzaremos mañana (por hoy) y estaremos durante el tiempo que sea necesario para acordar una paritaria justa", adelantó el secretario médico ejecutivo del Siprosa, Fernando Avellaneda. Adelantó que en este primer encuentro, se escucharán los pedidos y luego se elaborará una propuesta. "Es muy importante comenzar un año sin conflicto para que cada miembro del Sistema pueda seguir cumpliendo su rol", argumentó.

Al igual que en 2012, los gremios asistirán por separado, cumpliendo un cronograma (entre las 8.30 y las 10.30). Las autoridades de ATSA, AME, Sitas, Sumar y UPCN serán recibidas por Avellaneda y por los ministros Pablo Yedlin (Salud), Jorge Jiménez (Economía) y Edmundo Jiménez (Gobierno). El año pasado se habían firmado cinco actas que contenían el mismo incremento salarial, pero diferentes puntos laborales.

"Esperemos que la propuesta sea razonable y no mezquina", advirtió Adriana Bueno (Sitas). Recordó que la última suba había sido del 31,6%. Consideró que para una verdadera recomposición salarial se debería ir más allá de las cifras de la inflación. Ejemplificó que un profesional nivel A (carrera universitaria de cinco años) cobra un básico de $ 3.075 y que, de acuerdo con sus estimaciones, debería alcanzar los $ 4.500 para cumplir con la Ley de Contrato del Trabajo. "Si no, se mantiene sólo el statu quo, peleamos contra la inflación nada más. Pero vamos confiados porque contamos con el respaldo de las bases, que son las que deciden. También sigue intacto el espíritu de lucha", concluyó. Entre los otros puntos que pedirán se encuentran la postergada discusión de la nueva Ley de Carrera Sanitaria y la regularización de los agentes precarizados (ex planes sociales, plan de médicos comunitarios y reemplazantes cuyos cargos están vacantes, entre otros). Renée Ramírez (ATSA) remarcó que esperan que se eleve el piso salarial y que el aumento sea remunerativo y bonificable. "Escucharemos la propuesta del Gobierno y la llevaremos a las asambleas. Un empleado que recién comienza en el nivel F (el más bajo) gana $ 3.100 en mano. Tenemos que mejorar esa suma", consignó.

Para AME, además de una suba, entre las prioridades estarán la discusión de la Ley y otros asuntos como la manera de resolver los inconvenientes que tienen los profesionales para encontrar reemplazos para tomar vacaciones. "La idea es que las mejoras sean para hoy y no para más adelante", opinó José Luis Allori, su titular, en relación a las subas escalonadas.

Los gremialistas no quisieron hablar de cifras, para evitar falsas expectativas, según explicaron.

En abril de 2012, y tras tres años, las paritarias salariales se habían cerrado sin conflictos.

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