Los gremios del transporte se acercan a la CGT de Moyano

Los gremios del transporte se acercan a la CGT de Moyano
Acto en Rosario con reclamos al Gobierno.

Disgustados con los pasos titubeantes que conducen desde hace tiempo a la CGT oficial, maniatada para avanzar con reclamos que la enfrenten con el Gobierno, dos de los principales gremios del transporte dieron un paso más para jugar en las filas del moyanismo. Desde hace semanas la Fraternidad y la Unión Tranviarios Automotor (UTA) no ocultaban, con mayor o menor disimulo, el disgusto interno que crecía dentro de la central obrera que conduce el metalúrgico Antonio Caló.

Ayer decidieron exhibir ese malestar en público: los dos gremios se sumaron al acto en Rosario en el que la CGT de Hugo Moyano y la CTA de Pablo Micheli insistieron con moderar los alcances en el pago de ganancias, el aumento de las asignaciones familiares y el pago del 82 por ciento móvil para los jubilados. El acto fue un claro desafío al Gobierno. Se advirtió que de no existir respuestas a sus reclamos se llamará a un paro nacional después del 11 de agosto, el día en el que se celebrarán las elecciones primarias.

También se apuntó, aunque sin menciones directas, a la CGT oficial y a los gremios que la integran. “Aquellos dirigentes que sean más representantes del Gobierno que de los trabajadores van a pagar las consecuencias. Las juntas internas, las asambleas, los van a obligar a ir al paro”, prometió Micheli, uno de los oradores.

“Las conducciones que no están aquí están equivocadas. No se equivoquen: los trabajadores de todos los sindicatos están atravesados por los mismos problemas, las mismas necesidades e iguales injusticias”, lo respaldó el moyanista Juan Carlos Schmid.

El acto se desarrolló sobre la puerta principal del edificio de la Regional II de la AFIP, en el microcentro de Rosario. Dos horas antes unos cuarenta gremios, entre los que se contaban Camioneros, el de la Carne, Dragado y Balizamiento, aceiteros, docentes, Uatre y Ceramistas, además de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), iniciaron una marcha por las principales calles de la ciudad. El sindicato de Recolectores, fiel a Moyano, tuvo la columna más nutrida y ruidosa.

Además de los reclamos gremiales que no encontraban eco en la CGT Balcarce, en el caso de la Fraternidad se suman sus diferencias con el Gobierno por el accidente ferroviario en Castelar y las denuncias que el kirchnerismo realizó tras algunas medidas de fuerza dispuestas por el gremio. El enfrentamiento se profundizó en los últimos días con la difusión de imágenes que dispuso el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y en las que se exponen las infracciones cometidas por algunos maquinistas.

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