Gremios del transporte juntan fuerzas en verano

Gremios del transporte juntan fuerzas en verano

• REUNIONES Y RETIROS ESPIRITUALES ENTRE ENERO Y FEBRERO.

• PROTESTAS Y DIÁLOGO CON CANDIDATOS, DESDE MARZO.

Los sindicalistas del transporte alzarán esta noche sus copas con un deseo común: transformarse en 2015 en el factor de poder central desde el gremialismo con una posible escalada de protestas y, en particular, condicionamientos a los candidatos presidenciales. Guiados por ese espíritu, los dirigentes se reunirán a mediados de enero y un mes más tarde harán una suerte de retiro espiritual para definir esos tópicos y también su pauta salarial para el año que viene. 

En el sector dan por sentado que desde marzo harán sentir sus reclamos en caso de no existir, a esa altura del año, un cambio estructural en el Impuesto a las Ganancias, su principal desvelo. Los gremialistas, de hecho, tenían pautado un paro nacional a mediados de diciembre que sólo suspendieron una vez que Cristina de Kirchner anunció la exención del pago de Ganancias sobre el medio aguinaldo. 

Se trata de un núcleo de dirigentes que promete convertirse el año próximo en un dolor de cabeza para el Gobierno. Sus tres cabezas visibles son Hugo Moyano, líder de los camioneros y de la CGT opositora; Roberto Fernández, jefe de los colectiveros de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), y Omar Maturano, de los maquinistas de trenes de La Fraternidad. Entre los tres están en condiciones de paralizar el grueso del transporte de pasajeros y de cargas del país, y además cuentan con alianzas firmes en las actividades aerocomercial y marítima. 

A diferencia de otros sindicalistas, que prevén un verano sin sobresaltos, los sindicalistas del transporte tendrán actividad desde temprano. A mediados de enero mantendrán una reunión en la sede de La Fraternidad, y casi en simultáneo harán una campaña de difusión sobre el peso del Impuesto a las Ganancias en los salarios de la actividad. 

Para febrero, en una sede gremial a determinar, pautaron un encuentro de dos días que deberá culminar con conclusiones en materia de ingresos, laborales y de política. En el sector dieron por hecho que de allí surgirá un plan de lucha que deberá aplicarse a partir de marzo, en tanto no haya de parte del Ejecutivo la intención abierta de reformular el gravamen. 

También prometieron convocar a los principales candidatos presidenciales. La mayoría de los dirigentes tiene vínculos muy frecuentes con Sergio Massa y con Mauricio Macri, y algunos de ellos, con Daniel Scioli. Por caso, Maturano yRoberto Fernández integran mesas de promoción de la campaña de Massa, en tanto que Moyano mantiene nexos con los tres: con el líder del Frente Renovador, vía su hijo y diputado nacional Facundo Moyano; con el gobernador bonaerense, a través de su ladero el canillita Omar Plaíni, en tanto que con el jefe de Gobierno porteño mantiene diálogo directo desde hace años.

Aunque la alianza de gremios del transporte es reciente y heterodoxa (hay dirigentes que reportan a la CGT oficialista y otros, a la opositora), tiene dos ejes sólidos: por un lado, la mayoría de los trabajadores del sector cuenta con salarios de medianos a altos, y por lo tanto, alcanzados por Ganancias; por otro, cada uno de los sindicalistas tiene el resorte para frenar una actividad clave, lo que representa un condicionamiento para cualquier Gobierno por venir.

En cuanto al ítem salarial, también se prevé que de los encuentros de enero y febrero surgirá una pauta más o menos común. Fernández ya había anticipado días atrás que en caso de negociar ahora su sindicato debería pedir un aumento del 50 por ciento. Aunque no hay gremialistas que avalaran ese volumen de incremento como creíble, en el transporte coinciden en que el doble perjuicio que significó en 2014 la inflación y la persistencia de Ganancias los obligará a plantear subas más fuertes para el año que viene.

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