Los gremios del transporte no quieren activar un nuevo paro

Se diferenciaron así de Moyano y Barrionuevo; irán a la huelga sólo si coinciden las tres CGT

La influyente alianza de gremios del transporte, que reúne a 22 organizaciones del sector, tomó ayer cierta distancia del plan de lucha que Hugo Moyano y Luis Barrionuevo pretenden reactivar mañana desde la CGT con base en Azopardo.

Los transportistas, que reflotarán hoy formalmente la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), no están decididos a avanzar con otra huelga en contra del impuesto a las ganancias si no es con el respaldo de las tres centrales obreras. Ésta condición ya había sido planteada por los colectiveros de la UTA, cuyo jefe, Roberto Fernández, modificó ahora su estilo combativo por un sugestivo ánimo dialoguista.

"Por ahora se enfría la posibilidad de llamar a un nuevo paro. Vamos a buscar una mesa de diálogo con el Gobierno y si persiste la falta de respuestas, veremos qué medidas tomamos", dijo ayer Fernández a la agencia DyN. Hubo un giro en su discurso: la semana pasada había amenazado con un nuevo paro y hasta atacó retóricamente al kirchnerismo. Hay un dato que tal vez explique su metamorfosis: la UTA depende casi exclusivamente de los subsidios del Estado y está con su paritaria en curso, lejos de una resolución.

Los referentes del transporte se reunieron ayer en la sede de La Fraternidad para definir su postura ante el confederal que encabezarán mañana Moyano y Barrionuevo. "Es más viable no trabajar los feriados o no trabajar las horas extras antes que un nuevo paro nacional", dijo el viernes pasado a la nacion el ferroviario Omar Maturano. Ayer, ratificó su posición, por lo que el paro de 36 horas que habían sugerido desde las dos CGT opositoras pierde fuerzas. Tal vez, la salida para evitar un quiebre sería una movilización de protesta a la Plaza de Mayo. Se definirá mañana.

"Si hubiera otro paro, debería ser con todos los sectores. Tendría que ser más fuerte que el del 31", consideró un dirigente del transporte que participó ayer del almuerzo en La Fraternidad.

Hoy, entre los adherentes de la renovada CATT conviven moyanistas, barrionuevistas y kirchneristas. El bloque de transportistas logró en el corto plazo lo que no consiguieron las centrales opositoras: ser recibido dos veces por interlocutores de la Casa Rosada. Tras los encuentros con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, pedirían una audiencia con la Presidenta. En forma paralela, los gremialistas avanzan con su juego de especulaciones con vistas al cambio de gobierno: quieren reunirse también con los posibles sucesores de Cristina Kirchner..

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