Un grupo de metrodelegados cuestionó el plan de Macri en la Línea B

Un grupo de metrodelegados cuestionó el plan de Macri en la Línea B
Según el sector de delegados y activistas que se nuclea en la Agrupación Trabajadores de Metrovías, "la reforma es pura improvisación electoralista". El legislador Bodart también atacó al macrismo.
Mientras se ponía en funcionamiento el plan de emergencia con los horarios recortados por los trabajos para la instalación de nuevas formaciones de subterráneo en la Línea B, los delegados de dicha línea Carlos Taborda y David Carballo cuestionaron al macrismo por la "improvisación" de un plan hecho como "propaganda electoral".

"Los trenes españoles CAF 6000, que tienen 25 años de antigüedad, requieren costosas adaptaciones en el sistema de alimentación (catenaria) como en el ancho de andenes", explicaron los trabajadores del subte, a la vez que mencionaron sobreprecios: "Se estima que terminarán siendo igual o más caros que trenes nuevos aptos para la infraestructura actual de la línea, con mayor capacidad de transporte".

De esta forma, lo que es presentado como un plan ordenado de reacomodamiento de horarios para el avance tecnológico en la Línea, es –según los delegados- "una sucesión de emparches y añadidos".

En la misma senda se expresó el legislador del MST, Alejandro Bodart, que calificó como un "escándalo" la compra a los españoles.

"El titular de SBASE, Juan Pablo Piccardo, no sólo compra chatarra madrileña y paga sobreprecios casi como si fueran coches nuevos, sino que encima como hay que 'adaptarlos' recorta el servicio los fines de semana por obras que se deberían hacer de noche. Es otro negociado privado con fondos públicos y un perjuicio a los pasajeros, aseguró Bodart.

Los delegados añadieron sospechas: "No huele bien la opción de un proveedor de material usado (a 5 años de su obsolescencia teórica), no apto para la estructura existente".

Además, desde ambos sectores cuestionaron a la actual administración que aumentó más del 300% el pasaje del subte. Por su parte, Bodart remarcó que se contrataron vagones viejos de España y asesoría de frecuencias en Francia y pidió la estatización del servicio.

"Lo único que Piccardo debería aprender de los subtes de Madrid y París es que ambos son estatales y no un negocio privado como es acá con Metrovías", indicó el legislador; mientras que los trabajadores exigieron "que se anule esta reforma y que se abran los planes y los libros contables de Sbase y Metrovías a una auditoría pública, bajo control de trabajadores y usuarios".

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