“Hace 45 días que estamos dispuestos a firmar”

Así lo expresaron las cámaras empresarias y solo darán por terminado el conflicto cuando esto ocurra. La grieta que se abrió en las negociaciones luego que el armador del Araucania llegara a un arreglo con su tripulación, sumó algunos adherentes y hoy zarparían cuatro barcos.
El primer paso hacia la solución del conflicto, al menos para algunos, lo dio el propietario del barco Araucania. El SiMaPe, a pedido de sus afiliados, accedió a firmar en espejo el convenio del SOMU y el armador habría cerrado, además, un acuerdo de partes con su tripulación: les abonaría el 22% en un solo pago, un 11% en blanco y retroactivo a abril y el otro 11% en negro –el Ministerio de Trabajo lo llamaría no remunerativo– que se incorporará al sueldo en octubre próximo como establece el acuerdo del SOMU, según trascendió.

Durante el día de ayer, a diferencia de lo que venía ocurriendo, Juan Domingo Novero, secretario general del SiMaPe, mantuvo reuniones con varios empresarios. Pero hasta el momento solo tres estarían dispuestos a llegar al mismo acuerdo con sus tripulaciones que el suscripto por el armador del Araucania. Se trata fundamentalmente de armadores chicos, propietarios de uno o dos barcos que no son asociados a las principales cámaras empresarias. El único armador grande hasta el momento sería Pedro Baldino, aunque no ha sido confirmado.

Por su parte la Cámara de Armadores y CaIPA emitieron un comunicado a través del cual informan que han tomado conocimiento de que el SiMaPe, después de treinta días de paro, “ha firmado con algunos armadores independientes no asociados a ninguna de las Cámaras empresarias signatarias de Convenio Colectivo de Trabajo, un convenio exactamente igual al que estas Cámaras suscribieron el 10 de mayo pasado con el SOMU”. En el mismo resaltan que ofrecieron en repetidas oportunidades firmar ese mismo texto y que “mantienen la posición de suscribir inmediatamente”.

En otro pasaje ponen de relieve la falta de “razón o fundamento” de las medidas adoptadas por el SiMaPe, que causan perjuicios “a la ciudad de Mar del Plata y a su industria pesquera”.

Novero desmiente que exista un acuerdo de partes por fuera del Convenio rubricado con el SOMU; sin embargo habría logrado su objetivo con cuatro barcos que zarparán hoy, Gurises, Don Santiago, Piedra Buena y Araucania. Su plan es lograr que las empresas en forma individual suscriban dicho acuerdo, pero para las firmas asociadas a la Cámara de Armadores y CaIPA ello está descartado. Solicitarán al Ministerio de Trabajo de la Nación que los convoque para repetir la escena de hace 22 días, cuando el SiMaPe se negó rotundamente a firmar en espejo.

El Secretario General del gremio declaró que no convocará a las cámaras, “si quieren firmar que vengan ellos, yo los llamé un montón de veces y ni me atendieron”, manifestó. Sin embargo esta postura –dijo– sería modificada si el que los convoca es el Ministerio de Trabajo: “Si me llaman del Ministerio voy”, aseguró. Pero lo que Novero dice a los medios muy pocas veces es la verdad. En las altas esferas ya avisó que no se presentará para firmar lo mismo y que solo aceptará firmar individualmente con cada empresa; y pretende persuadirlos de acordar una parte en negro. Noemí Rial, viceministra de Trabajo, no está dispuesta a hacer un papelón y hasta tanto las condiciones estén dadas no convocará a las partes.

Ha pasado un mes desde que comenzara el paro del SiMaPe y a la luz de los hechos la medida de fuerza no reportó ningún beneficio a sus afiliados, solo pérdidas. Un pequeño grupo logrará por fuera de convenio una situación apenas mejor pero muchos marineros ya contaban con eso antes de que nadie se acordara de que existían. Las asambleas, integradas en buena parte por observadores e inspectores, solo sirvieron para mantener viva una mentira. Los marineros siempre quisieron volver a trabajar y los únicos que no querían darse por enterados eran los dirigentes.

Entre tanto, miles de trabajadores pasan penurias. Hoy un grupo pacífico de fileteros que trabajan en negro y que hasta ahora no han contado con el Ministerio de Trabajo para sacarlos de esa situación, se manifestaron en la puerta de la Municipalidad. Hay gente a la que le falta para comer, que está ‘cartoneando’ para ganarse el pan y Novero sigue jugando su juego, espera, no tiene apuro.

Los empresarios no dan por cerrado el conflicto, solo lo harán cuando quede estampada la firma de Juan Domingo Novero en un convenio idéntico al del SOMU. Los que han acordado y mañana saldrán a pescar, no están dando más que un adelanto en tres meses del 11% que todos deberán pagar a partir de octubre. Algo prácticamente igual a lo que ya se firmó con el SOMU.

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