“Si hubiésemos estado nosotros era una guerra”

“Si hubiésemos estado nosotros era una guerra”
El Sindicato de Peones de Taxis repudió la paliza que sufrió ayer un chofer durante una protesta del EPEN. Iniciarán acciones legales.
El chofer agredido aseguró que en ningún momento intentó pasar por la fuerza. Dijo que un policía de tránsito le habilitó el paso y que quedó en medio de la manifestación.

Neuquén > “Si hubiésemos estado nosotros se desataba una guerra”, advirtió el presidente del Sindicato de Peones de Taxis, Eduardo Lira, al referirse a la agresión que sufrió ayer un chofer cuando quedó en medio de una manifestación de empleados del EPEN.

Los taxistas habían concurrido al Concejo Deliberante de Neuquén para seguir de cerca la sesión en la que se aprobaba la creación de 70 nuevas licencias, cuando ocurrió el ataque.

“No vamos a tomar venganza, pero esperamos una disculpas aunque hasta el momento nadie nos llamó”, dijo Lira.

El dirigente aseguró que no vale la pena pelearse “pobres contra pobres”, pero se mostró indignado por el nivel de violencia que tenían los empleados del EPEN cuando se realizaba la marcha.

Marcelo Domínguez, el chofer que recibió la golpiza, explicó que todo comenzó cuando tomó pasaje en la parada de la calle Buenos Aires. Una mujer y una nena se subieron al vehículo, justo en el momento que pasaba la marcha de los empleados del EPEN.

Un policía de tránsito lo habilitó para que pasara a él y a un remís que venía detrás, pero en ese preciso momento la marcha avanzó y quedaron encerrados sin poder salir.

Domínguez, hermano del diputado Claudio Domínguez, bajó el vidrio de la ventanilla para decirle a los manifestantes que lo dejaran pasar, que llevaba pasaje. Como respuesta obtuvo una serie de insultos por parte de los manifestantes.

“Me empezaron a putear y pegarme patadas en el auto; me decían que nosotros también cortábamos las calles”, relató a La Mañana de Neuquén.

En medio de la discusión, alguien le tiró una trompada y le pegó en el ojo izquierdo. Fue tanta la violencia que el cuerpo se desplazó hasta el asiento del acompañante. En medio de la agresión, la mujer que había subido con la nena, se bajó en medio de una crisis de nervios y salió corriendo.

El ataque

Según relató, Domínguez, cuando logró recuperarse del golpe, bajó del auto, pero apenas abrió la puerta volvieron las agresiones.

“Me pegaron por todos lados hasta que alguien me agarró de atrás y me tomó de los brazos. En ese momento fue cuando me pegaron una patada en la cara”, indicó. El golpe fue tan fuerte que al chofer que se le reventó el labio y se le aflojaron los dientes. “Tuve suerte porque me podrían haber matado”, aseguró.

Los policías que estaban intentaron separarlo, pero el chofer ya había recibido golpes por todos lados.

El remisero que venía detrás, intentó socorrerlo, pero también fue golpeado por la muchedumbre enfurecida.

“Me tuvieron que internar porque soy diabético y tengo problemas cardíacos”, dijo Miguel, el remisero, que todavía no puede creer que esto haya pasado.

“Nosotros no queremos la violencia; en un momento les pedí que pararan y que habláramos, pero nos siguieron pegando”, dijo indignado.

Los dos choferes desmintieron la versión que dio el diputado de UNE, Alfredo Marcote, que estuvo presente en la manifestación y fue testigo de la golpiza. El legislador había indicado que el taxista intentó atropellar a un manifestante y que eso fue lo que desató la violenta agresión.

“Nosotros estamos acostumbrados a estas protestas y siempre tratamos de esquivarlas. Si hubiésemos atropellado a alguien estoy seguro que nos mataban a golpes”, aseguraron.

Lira aseguró que Domínguez presentó la denuncia e iniciará acciones judiciales contra los responsables de esta agresión que quedaron identificados en las imágenes periodísticas y en la grabación fílmica de un transeúnte que registró todo con el teléfono celular.

Agresiones injustificadas

Neuquén > La representante de los obreros en el directorio del EPEN, Luciana Colantonio, se refirió a los hechos de violencia que involucraron a sus compañeros y a dos taxistas de la ciudad. Afirmó que no le hace bien a nadie y que las agresiones no se justifican por ningún lado.

Los incidentes ocurrieron el miércoles en la intersección de Alderete y Buenos Aires cuando un taxista dobló para el lado de la manifestación “golpeando a un compañero motivando la reacción de todos”, dijo Colantonio.

Aunque la golpiza la sufrió un segundo taxista que también irrumpió en la protesta. Según Colantonio, el “tachero” la insultó por no dejarlo pasar. “No está bien lo que hizo el hombre. Cuando los taxistas hacen su reclamo los respetamos. Primero uno empujó a un compañero y luego otro me empezó a insultar. Se bajó del auto para agredir a un compañero y ahí pasó el incidente”, describió la gremialista.

Colantonio señaló que el gremio no se comunicó con el taxista aunque aseguró “que van a tener tiempo para hablar y poder solucionar el tema”.

El episodio se dio en medio de un reclamo salarial del EPEN que ya lleva dos meses y en la actualidad está paralizado desde hace una semana.

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