HUBO DESPIDOS EN EFASA Y HAY PROBLEMAS CON EL PERSONAL

HUBO DESPIDOS EN EFASA Y HAY PROBLEMAS CON EL PERSONAL
Una trabajadora del frigorífico contó ayer a este diario que despidieron "a diez empleados que a ellos les molestan, porque no se callan la boca".
Dijo, además, que no respetan los acuerdos salariales. Aseguró que "desde que llegó este señor que dice ser el nuevo dueño, cambiaron todas las cosas ahí adentro. Hicieron cambios, trajeron gente de afuera -cuatro personas de La Pampa que los pusieron como encargados- y empezaron a tratar al personal como esclavos, o sea a no dejarlos hacer nada y perseguirlos hasta el baño, buscando el enfrentamiento".

A mediados de 2012, el Establecimiento Frigorífico Azul S.A. (EFASA) cambió de dueños, luego de muchos años en los que la empresa estuvo en manos de empresarios alemanes.

Se hizo cargo una firma argentina que en ese momento garantizó las fuentes laborales y realizó cambios vinculados a la producción, ya que en la actualidad hacen solamente el procesamiento de la gallina cruda. Esto sucedió tiempo después del conflicto que se vivió en la planta cuando los propietarios cerraron sus puertas intempestivamente. Posteriormente la reabrieron, los trabajadores recuperaron sus fuentes laborales, pero evidentemente la planta ya no les era rentable, motivo por el cual, en 2012, cambió de manos.

Lamentablemente, recrudecieron los problemas para los trabajadores del frigorífico, ya que según pudo averiguar este medio hubo diez despidos y hay malestar entre los empleados por maltrato.

Ayer, una trabajadora habló con EL TIEMPO y contó que "desde que llegó este señor que dice ser el nuevo dueño, cambiaron todas las cosas ahí adentro. Hicieron cambios, trajeron gente de afuera -cuatro personas de La Pampa que los pusieron como encargados- y empezaron a tratar a la gente como esclavos, o sea a no dejarlos hacer nada y perseguirlos hasta el baño, buscando el enfrentamiento".

Según lo expresó, los trabajadores "se sienten maltratados y perseguidos todo el tiempo".

Además, contó que "no obstante la persecución, pusieron también una guardia en la portería, policía armada que nos revisan cuando salimos. Nos faltan las esposas, como si fuéramos delincuentes".

Problemas salariales

De acuerdo al testimonio recogido por este medio, también tienen problemas con los sueldos. La trabajadora de EFASA, que prefirió mantenerse en el anonimato, describió que "en diciembre hicimos una medida de cuatro días por el tema de que estábamos cobrando el mínimo vital y móvil, nos querían pagar en negro y nos pagaban cuando ellos querían".

"Entonces, hicimos una medida de fuerza porque estábamos trabajando sin acuerdo. No había un acuerdo firmado desde el año pasado, que se tendría que haber firmado. Cuando nosotros empezamos a trabajar en 2011, habían acordado que por el transcurso de un año nosotros estábamos por el mínimo vital y móvil, y a partir de ahí respetaban el Convenio de Aves", agregó. En tanto, remarcó que "cuando llegó diciembre de 2012, ellos no quisieron firmar ningún acuerdo, quedó todo ahí, y nunca se llegó a ningún acuerdo para pagar el Convenio de Aves, que era lo que siempre se pidió".

Como resultado de esta protesta se firmó un acuerdo mediante el cual la empresa paga el mínimo, vital y móvil, más una suma no remunerativa. "Nosotros tenemos en blanco el mínimo, vital y móvil, después tenemos en negro la diferencia que estábamos cobrando por el Convenio de Liebre, que de 20 pesos la hora la pasaron a cuatro", especificó una de las trabajadoras de la planta.

En tal sentido, señaló que "quedaron que iban a aumentar la antigüedad, porque estaban pagando el mínimo, y tampoco lo cumplieron. Tampoco pagaron el reajuste por vacaciones y el aguinaldo que dijeron que iban a pagar. Solo pagaron una suma remunerativa de diciembre en enero".

"No respetan nada"

La empleada de EFASA consideró que "está todo mal, los acuerdos se firman y no respetan nada. Por ejemplo, a los enfermos sólo le pagan el mínimo vital y móvil".

Así planteadas las cosas, los despidos que ocurrieron ahora fueron la gota que rebasó el vaso.

Otro dato importante que aportó es que la empresa está cobrando el subsidio por los REPRO (Programa de Recuperación Productiva de la Nación), y el requisito para tenerlo es no despedir gente. "Nosotros cobramos el mínimo vital y móvil, más una diferencia y, también, cobramos el REPRO", consignó.

Sin embargo, despidieron diez personas de EFASA en los últimos días, y según lo entendió la persona que brindó su testimonio a este diario, se trata de empleados "que a ellos les molestan porque no se callan la boca". "Todos los que se enfrentan al patrón son los que fueron a despedir", resaltó en el diálogo que mantuvo con este diario.

En relación a cómo se dieron los despidos de personal, puntualizó que llegaron los telegramas y que "ayer -por el martes- no los dejaron entrar. El delegado se borró, no apareció en ningún momento en la portería".

"Cansados de tanto maltrato"

Por otro lado, esta trabajadora relató que "el patrón hizo una reunión dentro de la empresa y dijo que lo que había hecho era una drenaje, es decir, se había sacado a toda la gente que a él le molestaba, y que a partir de ahora comenzarían a trabajar". Entre los despedidos hay gente con mucha antigüedad en la planta, "hay un compañero que lleva 30 años trabajando".

Los trabajadores despedidos ayer viajaron a Buenos Aires para pedir representación gremial del Sindicato de la Alimentación, "viendo que acá no tienen respuesta de los delegados". Aparentemente no quieren reintegrarse a su trabajo y estarían luchando para que les paguen la indemnización, ya que la empresa justificó el despido en que estaban realizando trabajo a desgano.

"Los compañeros despedidos están cansados de tanto maltrato, de la persecución y que los traten como si fueran personas no gratas ahí adentro", indicó.

Incluso hizo hincapié en que "se fueron yendo muchos, alrededor de 20 personas se han ido hasta con un 30 por ciento de la indemnización, porque no han aguantado la presión", explicó por último la trabajadora de EFASA.

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